ONU pide no normalizar violencia tras asesinato de defensora galardonada

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En una ceremonia realizada en el Teatro Colón del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, en Bogotá, el pasado 7 de septiembre de 2026, cuatro líderes y organizaciones de los departamentos de Santander, Cauca, Antioquia, Chocó y Valle del Cauca recibieron la XV edición del Premio Nacional de Derechos Humanos, un reconocimiento que entregaron Diakonia y Act Iglesia Sueca con el apoyo de la Embajada de Suecia para exaltar la labor de quienes defienden víctimas, territorios y derechos humanos en las regiones más golpeadas por la violencia.

La premiación, que este año estuvo marcada por un homenaje In Memoriam a defensores de derechos humanos, líderes estudiantiles, sociales y sindicales de la Universidad de Nariño asesinados por estructuras paramilitares a comienzos del siglo XXI, reconoció a Yuly Andrea Velásquez Briceño como Defensora del Año por su trabajo al frente de la Federación de Pescadores Artesanales, Ambientales y Turísticos del Departamento de Santander – Fedepesan. Velásquez Briceño lidera un proceso de monitoreo comunitario que vincula a 500 familias en el Magdalena Medio, una zona donde la defensa del territorio y los ríos se ha convertido en una trinchera frente a la minería ilegal y los proyectos extractivos.

En la categoría Proceso Social Comunitario, el galardón fue para las Mujeres del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), una organización que desde 1993 integra a 11 pueblos indígenas del departamento en la lucha por los derechos de las mujeres indígenas, la protección del territorio y la pervivencia cultural. La ceremonia también recordó a María Ovidia Palechor, defensora de derechos humanos asesinada el 1 de septiembre de 2026 junto a su esposo James Edimer Flor, quien había recibido el Premio Diakonía y coordinó precisamente el Programa Mujeres del CRIC. Los otros dos procesos finalistas en esta categoría fueron Semillas Guardia Indígena, de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), y el Tribunal de Siloé, en Cali.

Reconocimiento a la trayectoria y el acompañamiento jurídico

La Corporación Jurídica Libertad se alzó con el premio en la categoría Organización Social y ONG por más de tres décadas de acompañamiento jurídico y comunitario a víctimas de desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales y otros hechos de violencia en los departamentos de Antioquia y Chocó, donde su trabajo ha sido fundamental para que cientos de familias puedan acceder a la verdad y la justicia. En tanto, el premio A Toda una Vida fue entregado a María Bernarda Pabón Rosero, conocida como «La Profe», una educadora popular del Valle del Cauca que acumula cerca de 40 años de trabajo comunitario. Gracias a los procesos en los que ha participado, más de 1.042 hectáreas han sido entregadas a más de 480 familias campesinas víctimas de desplazamiento forzado, devolviéndoles no solo la tierra sino la posibilidad de reconstruir su vida.

«Defender los derechos humanos no puede costar la vida y no podemos acostumbrarnos a esta tragedia. Es urgente que haya investigación, juzgamiento y sanción de los responsables», afirmó Scott Campbell, representante en Colombia de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien también destacó a los finalistas al decir que «todos ustedes son ya ganadores».

Scott Campbell, representante en Colombia de la ONU para los Derechos Humanos

Durante la ceremonia, la Embajada de Suecia señaló que la democracia requiere una ciudadanía activa y espacios de participación en las decisiones que afectan a las comunidades, un planteamiento que recorrió toda la velada bajo la idea de que los derechos humanos son el pilar de las sociedades democráticas, con énfasis en el respeto por la vida, la participación ciudadana, el diálogo y el Estado de derecho. Como cierre de esta conmemoración, el miércoles 9 de septiembre de 2026 se inaugurará en el Museo de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo una exposición con motivo de los 15 años del premio, para que la ciudadanía pueda conocer de cerca las historias de resistencia y lucha que han marcado esta década y media de reconocimiento a quienes defienden la vida en los territorios más complejos del país.

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