Un informe oficial del Ministerio de Defensa, entregado en respuesta a una acción de tutela radicada por el representante José Luis Bohórquez y divulgado por Caracol Radio, reveló que los vuelos oficiales del presidente Abelardo de la Espriella costaron $1.117 millones durante sus primeros 18 días de gobierno. La cifra, que asciende a $1.117.705.478 según la precisa la representante Alejandra Omaña, conocida como «Amaranta Hank», ha desatado una oleada de críticas desde la oposición, que señala una contradicción flagrante entre el discurso de austeridad fiscal prometido por la administración y el gasto en desplazamientos aéreos.
El informe detalla que la Casa Militar registró 103 trayectos, de los cuales 64 tuvieron una duración inferior a diez minutos y 36 fueron de menos de cinco minutos. La mayoría de estos vuelos, realizados en helicópteros Black Hawk de la Fuerza Aérea Colombiana, conectaron el aeropuerto internacional de Barranquilla con la sede deportiva del Atlético Junior, club propiedad de la familia Char. Según el representante Bohórquez, se trata de trayectos dentro de la misma ciudad que, en condiciones normales, podrían recorrerse en camioneta. «Pagamos vuelos para que el señor Abelardo no ande en camioneta, sino que ande en helicóptero entre el Atlético Junior y el aeropuerto de Barranquilla», denunció el congresista.
Reacciones de la oposición y el Pacto Histórico
Las críticas provinieron principalmente de congresistas del Pacto Histórico. La exsenadora María José Pizarro afirmó que el presidente «no sabe vivir austeramente porque su estilo de vida es opulento y extravagante, lo que pasa es que ahora lo hace a costillas del pueblo colombiano», y calificó de «descaro» los vuelos de seis o siete minutos para ir a una sede deportiva en Barranquilla. La representante Alejandra Omaña calculó un promedio diario de 66 millones de pesos durante los 17 días que ella menciona como período de análisis. «1.117.705.478 pesos se gastó en helicóptero en 17 días. 66 millones de pesos en promedio por día», escribió en la red social X.
El senador Kevin Gómez Paz también se sumó a las críticas con un mensaje contundente: «¡$1.117 MILLONES en solo 17 días! Ese es el costo del derroche aéreo de Abelardo». En otra publicación, el mismo congresista calificó de «hipócritas» a quienes defienden al Gobierno y afirmó que «al final el problema no es quien haga las cosas, el problema es que ustedes se creen los dueños de la verdad». La senadora Isabel Zuleta, también del Pacto Histórico, lanzó una pregunta directa: «¿Esto era lo de austeridad?». Por su parte, el senador Alejandro Ocampo señaló que «los paseos de Abelardo en helicóptero en 17 días nos han costado $1.117 millones. Le pagamos paseos para ir a visitar a los Char».
«Ahí tienen la austeridad de De La Espriella, no sabe vivir austeramente porque su estilo de vida es opulento y extravagante, lo que pasa es que ahora lo hace a costillas del pueblo colombiano. Vuelos de 6 o 7 minutos para ir a una sede deportiva en Barranquilla, qué descaro»
María José Pizarro, exsenadora
«O sea, son vuelos entre la misma ciudad. Y lo peor de todo, 36 de esos vuelos son de menos de cinco minutos, porque son vuelos que él hace desde el aeropuerto a la sede del Club Atlético Junior»
José Luis Bohórquez, representante a la Cámara
La controversia se produce a pocos días del inicio del mandato de Abelardo de la Espriella, quien asumió la presidencia con un discurso de austeridad fiscal. El informe oficial, solicitado mediante una acción de tutela, ha sido difundido ampliamente en redes sociales, donde se ha comparado el costo de los vuelos con los recortes que el Gobierno ha anunciado en otros sectores. Mientras tanto, desde el Centro Democrático, el representante Daniel Briceño, conocido como «Mr. Secop» por sus denuncias de contratación estatal durante el gobierno anterior, no se ha pronunciado sobre el caso, lo que fue destacado por usuarios de X. La polémica deja en entredicho la coherencia del discurso oficial y abre el debate sobre el uso de recursos públicos en desplazamientos presidenciales.










