Aprendices del SENA construyen nuevo comedor escolar en guadua para la comunidad de La Esmeralda

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La obra, desarrollada con guadua y materiales sostenibles, fue resultado de un trabajo articulado entre el Centro para la Formación Cafetera del SENA Caldas y la Junta de Acción Comunal de esta vereda del municipio de Risaralda

En la vereda La Esmeralda, jurisdicción de Risaralda, en el Bajo Occidente de Caldas, el conocimiento del SENA se convirtió en una obra al servicio de la comunidad. Un grupo de aprendices participó en la construcción del nuevo comedor de la institución educativa Quiebra de Santa Barbara, sede La Esmeralda, atendiendo una necesidad identificada por los habitantes del sector y aportando a mejores condiciones para los estudiantes.

El proyecto se desarrolló mediante las formaciones complementarias “Construcción de Estructuras en Bambú” y “Uso de Materiales Sostenibles en la Construcción”, lideradas por el Centro para la Formación Cafetera del SENA Caldas, en articulación con la Junta de Acción Comunal de la vereda. El uso de la guadua como elemento constructivo permitió a los aprendices aplicar sus conocimientos en un escenario real y dejar una infraestructura para el servicio de la comunidad educativa.

Para Carlos Ospina, subdirector del Centro para la Formación Cafetera del SENA Caldas, esta experiencia refleja el propósito de llevar la formación a los territorios y convertirla en soluciones concretas. “Esta obra representa lo que buscamos desde el SENA: que nuestros aprendices puedan poner sus conocimientos al servicio de las comunidades. Aquí articulamos la formación con una necesidad concreta de la vereda y logramos materializar una solución que tendrá un impacto directo en la comunidad educativa”, afirmó.

El instructor Luis Gabriel Suárez destacó el aporte de la formación complementaria y su articulación con el desarrollo curricular. “Este proyecto fue una excelente oportunidad para que los aprendices llevaran a la práctica los conocimientos adquiridos en las formaciones complementarias. El desarrollo curricular cobra mucho más sentido cuando se conecta con una necesidad real, porque permite aprender haciendo, fortalecer las competencias técnicas y comprender cómo los materiales sostenibles, como la guadua, pueden convertirse en soluciones para las comunidades”, explicó.

Por su parte, Rodolfo Zapata, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Esmeralda y aprendiz de la formación, resaltó el trabajo conjunto entre el SENA y la comunidad.

“Hace días lo teníamos pensando, pues los niños de la escuelita estaban tomando sus alimentos en un salón. Este kiosco además de ser del uso de los niños y la persona que cuida la escuelita, será sede de nuestros convites veredales para hacer los almuerzos y compartir ahí, siempre pensando en el beneficio de la comunidad”, agregó Rodolfo.

La construcción del comedor evidencia cómo la formación complementaria puede trascender los espacios académicos y responder a necesidades concretas de los territorios, mientras fortalece las competencias de los aprendices a través de experiencias prácticas y proyectos con impacto social.

Fuente: Prensa SENA Caldas

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