Más de 20.000 plántulas han sido sembradas durante 2026 en diferentes sectores de Caldas como parte de una iniciativa ambiental liderada por el Batallón Ayacucho, con el acompañamiento de Parques Nacionales Naturales de Colombia

Entre semillas, tierra y manos dedicadas a recuperar la vida de los ecosistemas, el Batallón Ayacucho desarrolla una iniciativa que busca aportar a los procesos de restauración y conservación ambiental en Caldas y el Eje Cafetero.
Se trata de su Megavivero, un espacio ubicado en las instalaciones de la unidad militar donde se producen y cuidan especies vegetales que posteriormente son trasladadas a diferentes lugares del departamento para contribuir a la recuperación de los ecosistemas.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de profesionales de Parques Nacionales Naturales de Colombia, quienes aportan sus conocimientos para fortalecer los procesos desarrollados en el vivero y ampliar su impacto en el territorio.
Una misión que también se construye con naturaleza
La labor involucra directamente a los soldados de la unidad militar. Son ellos quienes preparan la tierra, cuidan las plantas y acompañan su crecimiento hasta que están listas para ser llevadas a su lugar definitivo.
De esta manera, la protección del territorio adquiere otra dimensión: además de las operaciones propias de la institución, también comprende acciones orientadas a la conservación de los recursos naturales.
Juan Felipe García, biólogo de Parques Nacionales Naturales de Colombia, y Milton Arias, funcionario de la entidad, destacan que este tipo de iniciativas permiten que la producción de material vegetal vaya más allá de las instalaciones militares y se convierta en una herramienta para la recuperación de ecosistemas.
Más de 20.000 plántulas
El mayor Luis Adolfo Barrios Susunaga, ejecutivo y segundo comandante del Batallón Ayacucho, señala que el trabajo hace parte del compromiso de la unidad con la protección de los recursos naturales.
De acuerdo con el balance entregado, en lo corrido de 2026 ya han sido sembradas más de 20.000 plántulas, beneficiando diferentes sectores de Caldas.
El proceso comienza en el vivero, pero su propósito está afuera: que esas plantas lleguen a las montañas, crezcan y contribuyan a recuperar espacios naturales.
Mientras unas apenas empiezan a brotar, otras ya están listas para dejar atrás el megavivero y encontrar su lugar definitivo en el territorio.
Porque en el Batallón Ayacucho, la misión de proteger a Caldas también puede comenzar con algo tan sencillo —y tan poderoso— como una semilla.
Fuente: Prensa Batallón Ayacucho










