El Ministerio de Transporte encendió las alarmas en Cartagena. Durante una visita al aeropuerto Internacional Rafael Núñez, la ministra Elsa Noguera exigió al concesionario Oinac acelerar la modernización de la terminal y presentar un plan contundente para recuperar el atraso acumulado en las obras. El proyecto, cuya inversión supera los $922.500 millones de pesos, se encuentra estancado por una serie de asuntos pendientes que el Gobierno nacional decidió destrabar a través de una mesa de alto nivel.
La molestia del Gobierno es evidente frente a una infraestructura que considera prioritaria para el turismo internacional. La ministra Noguera fue enfática al señalar que Cartagena es una de las principales puertas de entrada al país y que merece una terminal aérea acorde con su importancia. Por eso, anotó que se necesitan resultados inmediatos y un mayor ritmo de ejecución. Las cifras del proyecto hablan de una capacidad actual de 7 millones de pasajeros que deberá aumentar a 11 millones cuando concluyan las obras, que incluyen un nuevo edificio internacional de 19.593 metros cuadrados y un área total futura de 44.748 metros cuadrados para la terminal.
Mesa de alto nivel para superar los obstáculos
La estrategia del Ministerio de Transporte para desactivar los bloqueos que frenan el avance del proyecto consistirá en la instalación de una mesa de alto nivel. En ella participarán la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el concesionario Oinac, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Aeronáutica Civil, Cardique y la Alcaldía de Cartagena. El objetivo es resolver de una vez por todas la entrega de vías y andenes por parte del Distrito, la modificación de la licencia ambiental que está en manos de la ANLA y la reubicación de la oficina de taxistas que opera en el aeropuerto. El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, respondió al llamado mostrando disposición: “Como Alcaldía estamos listos para que todos hablemos del mismo lado y para que gane Cartagena y gane Colombia”.
«Desde el Ministerio de Transporte instalaremos una mesa de alto nivel con la Ani, el concesionario, la Anla, la Aerocivil, Cardique y la Alcaldía de Cartagena para destrabar los temas pendientes, pero quiero ser muy clara: esta articulación no libera al concesionario de sus obligaciones. Le exigiremos que demuestre qué gestiones ha realizado, cuáles obras puede ejecutar de inmediato y cómo va a recuperar el atraso acumulado. Cartagena necesita menos excusas y más ejecución»
Elsa Noguera, ministra de Transporte
El plan de modernización contempla además un salto en la operación del aeropuerto, que pasará de 19 a 23 operaciones por hora, y de 11 a 15 posiciones de uso simultáneo. Se instalarán 5 nuevos puentes de abordaje y se incorporará la tecnología Swing Gate, que permitirá adaptar las puertas de embarque para alternar de manera flexible entre vuelos nacionales e internacionales. Estos avances son considerados clave para que la terminal responda a la dinámica de crecimiento turístico que vive la ciudad, uno de los destinos más visitados de Colombia.
La gerente general de Oinac, Patricia Mejía, salió al paso del requerimiento y aseguró que la compañía mantiene su compromiso con la consolidación de las obras. Agradeció el llamado de la ministra y lo interpretó como un espaldarazo al trabajo que han venido realizando con los diferentes actores involucrados. Mejía señaló que el objetivo es darle celeridad a los trabajos y retomar el ritmo para cumplir con el cronograma propuesto. El ambiente queda entonces listo para que la mesa de alto nivel comience a sesionar, con la comunidad del barrio Crespo y los taxistas del aeropuerto como testigos de un proceso que debe traducirse en obras visibles. La presión del Gobierno nacional apunta a que el Rafael Núñez deje de ser un proyecto en papel y se convierta en una realidad que impulse la conectividad del Caribe colombiano.










