Una final con sello manizaleño

Sofía Prieto y Juanita Parga
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El Valle se quedó con el título nacional Sub-19, pero detrás de la final hubo una historia que comenzó en Manizales: 14 niñas de una misma generación dieron aquí sus primeros pasos futbolísticos

Entre ellas, Sofía Prieto y Juanita Parga, hoy profesionales, jugadoras de Selección Colombia y campeonas con el Valle frente a la selección de su tierra

Ellas comenzaron su formación hace diez años con el profe Juan Camilo Patiño (en la foto) hoy son campeonas y subcampeonas nacionales. El destino las juntó y ahora las enfrenta como rivales en la cancha

Por SAMUEL SALAZAR NIETO

El marcador dirá que el Valle del Cauca ganó 3-0 y que se consagró campeón nacional femenino Sub-19.

Pero la historia de esta final tiene un resultado mucho más amplio.

Porque ayer, en Bogotá, hubo 14 niñas de una misma generación que volvieron a encontrarse en el escenario más importante del fútbol juvenil colombiano. Todas tienen algo en común: sus primeros pasos como futbolistas los dieron en Manizales, en el Club Deportivo Wikam.

Entre ellas estaban dos protagonistas muy especiales: Sofía Prieto Restrepo y Juanita Parga, dos manizaleñas que hace algunos años comenzaron a soñar con el fútbol en las canchas de su ciudad y que hoy son futbolistas profesionales, habituales en los procesos de las selecciones Colombia juveniles y campeonas nacionales con el Valle del Cauca.

La paradoja es que, para levantar esa copa, tuvieron que enfrentar precisamente a la selección de su tierra.

De aquellas primeras canchas a una final nacional

Selección Del Valle del Cauca Sub 19

Cuando Sofía y Juanita apenas tenían 11 años, el fútbol era todavía un juego, una pasión y un sueño que comenzaba a tomar forma.

Las dos llegaron al Club Deportivo Wikam, escuela de formación de Manizales dirigida por el técnico Julián Camilo Patiño.

Allí coincidieron con una generación de niñas que empezó a entrenar, competir y descubrir que el fútbol podía convertirse en un proyecto de vida.

Patiño las vio crecer.

Conoció sus primeras condiciones, acompañó su proceso y fue uno de los formadores que estuvo al lado de ellas cuando todavía estaban muy lejos de imaginar que algún día jugarían una final nacional.

Con el paso de los años, Sofía y Juanita encontraron en el Valle del Cauca las posibilidades de competencia y formación que necesitaban para continuar avanzando.

Desde entonces, comenzaron a representar a ese departamento en las diferentes categorías de los campeonatos nacionales.

El camino las llevó mucho más lejos.

Sofía terminó vinculada al Deportivo Cali.

Juanita llegó al América de Cali.

Las dos alcanzaron el fútbol profesional.

Y las dos comenzaron a ser habituales en las convocatorias de las selecciones Colombia juveniles.

Selección de Caldas Sub 19

La generación de Wikam

Pero su historia no terminó siendo exclusivamente la de dos futbolistas que tuvieron que salir de Manizales. Ayer quedó demostrado que detrás de ellas había todo un proceso. Catorce jugadoras de aquella misma generación que comenzó a formarse en Wikam estuvieron vinculadas a la gran final nacional Sub-19. Unas defendiendo la camiseta del Valle. Otras, la de Caldas.

Y ahí aparece otra cifra que habla de lo que ha producido ese proceso de formación: cinco de las jugadoras que hicieron parte de la selección de Caldas en esta final también pertenecen actualmente al equipo profesional del Once Caldas.

Es decir, una generación que comenzó jugando en Manizales terminó protagonizando una final nacional y aportando futbolistas al profesionalismo.

Ese es, quizás, el verdadero marcador de la historia.

Patiño: del formador al técnico rival

Julián Camilo Patiño vivió ayer una de esas escenas que difícilmente puede olvidar un formador. Esta vez no estaba al frente de Wikam. Era el técnico de la selección Caldas Sub-19. Y al frente tenía al Valle del Cauca, el equipo que terminó llevándose el campeonato. Perdió la final.

Pero había una razón para que el resultado no pudiera borrar la satisfacción. Entre las jugadoras que acababan de convertirse en campeonas estaban Sofía Prieto y Juanita Parga, dos niñas a las que él conoció cuando apenas comenzaban a dar sus primeros pasos en el fútbol. El entrenador que ayudó a formar aquellas niñas estaba ahora dirigiendo al equipo que ellas acababan de vencer. Es una de esas paradojas que solamente puede producir el deporte.

Para Patiño, sin embargo, la derrota tuvo un significado diferente. Porque un formador sabe que su trabajo no termina cuando un jugador cambia de camiseta, de ciudad o incluso de departamento. Al contrario. El verdadero premio aparece cuando aquellas niñas que alguna vez llegaron a entrenar con ilusión consiguen llegar a escenarios que parecían lejanos.

Y ayer, en Bogotá, Patiño pudo ver hasta dónde había llegado aquella generación.

Juanita Parga Valencia
Sofía Prieto Retrepo

Sofía, la capitana y una de las vallas menos vencidas

Sofía Prieto Restrepo tuvo, además, un protagonismo especial. La arquera manizaleña defendió el arco del Valle durante el campeonato y terminó siendo reconocida entre las guardametas de la valla menos vencida del torneo.

Su recorrido resume buena parte de esta historia. Comenzó en Manizales en Wikam y en la escuela de arqueros de Jhony Zuluaga. Pasó al proceso del Valle del Cauca desde las categorías infantiles de la Escuela Carlos Sarmiento Lora, llegó al Deportivo Cali y alcanzó las selecciones Colombia juveniles.

Ayer, en la final, volvió a vestir la camiseta del Valle. Pero detrás de esa camiseta estaba también la niña que comenzó a jugar fútbol en Manizales.

Juanita, del mismo punto de partida al América

La historia de Juanita Parga tiene prácticamente el mismo punto de partida.También comenzó en Manizales.También pasó por Wikam.También fue formada en los procesos del Valle del Cauca desde muy joven. Y también llegó al fútbol profesional y a las selecciones Colombia juveniles.

Hoy pertenece al América de Cali. Ayer fue una de las futbolistas que defendieron al Valle en la final frente a Caldas.

Dos manizaleñas. Dos profesionales. Dos jugadoras de Selección Colombia. Dos campeonas nacionales. Y, sobre todo, dos historias que comenzaron en las mismas canchas.

Cuando la tierra natal quedó al otro lado

Tal vez el momento más particular de la final fue ese instante en el que Sofía y Juanita miraron hacia el otro lado de la cancha y encontraron la camiseta de Caldas. Era la selección de su departamento. La misma que habían vestido en sus primeros procesos de formación en la tierra donde nacieron. El lugar donde comenzaron a jugar. El escenario donde aparecieron los primeros entrenadores, las primeras compañeras y los primeros sueños.

Pero el fútbol las había llevado por otro camino. Ayer defendían al Valle de Cauca. Y tenían una responsabilidad profesional: ganar.

Lo hicieron. Valle 3, Caldas 0. Campeonas nacionales. Caldas, subcampeón.

Pero sería injusto reducir esta historia al resultado. Porque Manizales también estuvo en la final.

Fotos: Cortesía de @juanisparga , @sof____1 y Julian Camilo Patiño

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