El dólar estadounidense cerró sus operaciones del 15 de septiembre con una cotización promedio de 3.108,55 pesos colombianos, registrando un incremento del 0,55% frente al cierre anterior, según datos de Dow Jones. El precio pasó de 3.091,66 a 3.108,55 COP, marcando una tendencia positiva durante tres jornadas consecutivas. A pesar de este repunte, la moneda estadounidense acumula un descenso semanal del 0,03% y una caída interanual del 16,89%.
Estabilidad cambiaria frente a la volatilidad histórica
Un aspecto destacado del comportamiento del tipo de cambio es la notable reducción en su volatilidad, que actualmente se sitúa en 7,03%, muy por debajo del promedio de referencia de 13,54%. Este dato, señal de mayor estabilidad en el mercado cambiario colombiano, contrasta con la apreciación del 14% que ha experimentado el peso colombiano frente al dólar durante 2025. A nivel global, el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de seis monedas principales, ha caído un 9% en lo que va del año, reflejando la debilidad generalizada de la divisa estadounidense.
Proyecciones y diferencial de tasas
De cara al futuro, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promedio para 2026 se ubicará en 3.878 COP. Esta previsión se sustenta en varios factores: la persistente debilidad global del dólar, el flujo constante de remesas hacia Colombia, las expectativas de un alza en las tasas de interés locales y las estrategias de carry trade que aprovechan el diferencial de tasas entre Colombia y Estados Unidos. Actualmente, la tasa de la Reserva Federal se encuentra entre 3,50% y 3,75%, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25%, un diferencial que sigue siendo atractivo para los inversionistas extranjeros.
Riesgos en el horizonte
A pesar de las señales de estabilidad y las proyecciones optimistas, el mercado cambiario colombiano enfrenta riesgos que podrían presionar al alza el tipo de cambio. La incertidumbre fiscal, materializada en el reciente recorte de la calificación soberana del país, junto con el proceso electoral que se avecina, son factores que los analistas monitorean de cerca. Cualquier deterioro en estas variables podría revertir la tendencia de apreciación del peso y elevar la cotización del dólar por encima de las proyecciones actuales.










