La senadora Sara Castellanos, del Movimiento de Salvación Nacional, respondió con contundencia al representante a la Cámara Mauricio Toro, quien calificó como «pastorcitos mentirosos» a quienes denuncian la existencia de cirugías de cambio de género en menores de edad en Colombia. El cruce de declaraciones se produce días después del arresto del pastor cristiano mexicano Samuel Adrián, quien publicó el documental ‘Colombia: Fábrica de Niños Trans’, una producción que denuncia una posible industria de tratamientos de afirmación de género en menores. En su respuesta, difundida a través de redes sociales, la senadora afirmó que «Mauro, el que busca encuentra. Citar solo lo que conviene no convierte una media verdad en verdad completa» y lo invitó a revisar la totalidad de los documentos disponibles, mencionando el caso de Laura, una joven de 23 años que denunció haber recibido testosterona y una cirugía torácica sin consentimiento informado en la Fundación Valle de Lili durante su adolescencia.
El representante Mauricio Toro, reconocido líder de la comunidad LGBTI, había fundamentado sus declaraciones en un documento del Ministerio de Salud que, en respuesta a un derecho de petición fechado el 27 de agosto, establece que las cirugías de afirmación genital irreversibles están reservadas exclusivamente para personas mayores de 18 años. En su publicación, Toro sostuvo que «en Colombia no hay cirugías de cambio de sexo en menores de edad. No lo digo yo, lo dice el mismo @MinSaludCol del Gobierno de @ABDELAESPRIELLA» y añadió que «se les cae todo el show de los pastorcitos mentirosos, que mañana van a hacer evento cobrando entrada. Buscan plata y votos de gente incauta que les cree. Mentir es pecado y delito». Sin embargo, la senadora Castellanos contrapuso estos argumentos señalando que la Fundación Valle de Lili reconoció, en una respuesta oficial a una orden judicial, la aplicación de ochenta tratamientos de reafirmación de género en menores de edad, sin especificar el tipo de procedimiento ni el desglose por año.
El caso de Laura y la Fundación Valle de Lili
El centro de la controversia gira en torno a la Clínica de Género para Niños y Adolescentes de la Fundación Valle de Lili, ubicada en Cali y liderada por el médico Mario Angulo, que fue el foco principal del documental de Samuel Adrián. Pedro Contreras, abogado de Laura, la joven que denunció haber sido sometida a tratamientos sin consentimiento, explicó que «ellos todavía no están capacitados para hacerlo, no han recibido capacitación en cambio de sexo, mucho menos en niños. La unidad todavía no ha sido lanzada» y aseguró que a Laura la recibieron antes de que la clínica estuviera oficialmente en funcionamiento, siendo diagnosticada de manera apresurada e irregular. El abogado relató que «el jefe del equipo terapéutico, que es el endocrinólogo pediatra, desde la primera consulta le dijo ‘¿y la cirugía para cuándo?'» y que durante los años 2017, 2018 y 2019 la indujo a realizarse este procedimiento.
«En la historia clínica incluso dice que están esperando a que ella cumpla la mayoría de edad, no para analizar si necesita la cirugía, sino para darle la orden y que se la haga. La decisión el equipo médico la tenía tomada desde antes».
Pedro Contreras, abogado de Laura
El abogado también señaló que Laura expresó dudas sobre su identidad de género y que su familia no habría firmado un consentimiento informado cualificado para los procedimientos. La Fundación Valle de Lili, por su parte, no ha respondido específicamente a las acusaciones relacionadas con el caso de Laura, citando la confidencialidad médica como razón para no emitir declaraciones públicas. El debate legislativo y social continúa dividiendo opiniones en el país, mientras las autoridades judiciales revisan tanto el caso de Samuel Adrián como las denuncias presentadas sobre los tratamientos aplicados a menores en la clínica caleña. La senadora Castellanos, en su mensaje final a Toro, insistió en que «Laura —una mujer masculinizada sin su consentimiento en Cali— puede ayudarte con el contexto», en referencia directa al caso que ha puesto en entredicho las afirmaciones del representante sobre la inexistencia de estos procedimientos en menores.










