El gobierno de Estados Unidos, a través de una determinación presidencial emitida por la oficina del portavoz de la Casa Blanca, mantuvo a Colombia en el listado de países que “fallaron de manera demostrable” en la lucha contra el narcotráfico durante los últimos 12 meses. Sin embargo, la administración de Donald Trump acompañó la decisión con una excepción por interés nacional, lo que permite que la asistencia estadounidense continúe al considerarla “vital” para sus intereses. La medida también incluye a Afganistán, Bolivia y Birmania. Pese a la descertificación, líderes gremiales interpretan la excepción como una oportunidad para profundizar la cooperación bilateral, especialmente luego del cambio de gobierno en Colombia con la llegada de Abelardo de la Espriella, quien ha buscado fortalecer los esfuerzos antinarcóticos.
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia, aseguró que “se abre así una oportunidad para profundizar la cooperación alrededor de un interés común de los dos países: reducir el narcotráfico y sus efectos sobre la seguridad”. La dirigente gremial señaló que “la discusión ahora pasa de la voluntad política a los resultados” y que “el reto será convertir este nuevo momento de la relación en avances verificables y sostenidos”. Lacouture también destacó que Washington reconoce el nuevo escenario en Colombia y la voluntad del gobierno de De la Espriella de fortalecer la cooperación, por lo que, según ella, la relación bilateral “se mantiene y se fortalece”.
Una nueva etapa en la cooperación bilateral
La decisión de Estados Unidos llega en un contexto de transición política en Colombia. La embajadora colombiana en Washington, María Consuelo Araújo, atribuyó la descertificación a “posibles errores” de la administración de Gustavo Petro, quien fue sucedido por Abelardo de la Espriella. Por su parte, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, afirmó que “todo es un proceso, todo toma tiempo” y que el gobierno está “en proceso de recuperar básicamente el control territorial en muchas zonas del país”. Lara agregó que cuentan con el apoyo de países aliados, entre ellos Estados Unidos, y que “vamos por buen camino, vamos por una buena senda”. Las autoridades colombianas reportan operaciones recientes que arrojan cifras significativas: 17.147 capturas realizadas por el nuevo gobierno, 75.613 kilogramos de drogas incautados, 463 sometimientos a la justicia y 73 extradiciones aprobadas, datos que buscan demostrar resultados concretos en la lucha antinarcóticos.
“Se abre así una oportunidad para profundizar la cooperación alrededor de un interés común de los dos países: reducir el narcotráfico y sus efectos sobre la seguridad. La discusión ahora pasa de la voluntad política a los resultados. El reto será convertir este nuevo momento de la relación en avances verificables y sostenidos”.
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia
AmCham Colombia ya había advertido que los resultados de los últimos 12 meses pesarían sobre la evaluación estadounidense, por lo que la excepción por interés nacional es vista como un reconocimiento a la voluntad política del nuevo gobierno colombiano. Mientras tanto, el ministro Lara insiste en que la recuperación del control territorial en zonas cooptadas por organizaciones criminales es un proceso que requiere tiempo y colaboración internacional. Con la determinación presidencial de Trump, la relación bilateral entra en una fase donde los resultados medibles serán la clave para avanzar hacia una eventual certificación plena.










