Alerta naranja en volcán Puracé por sismos y tres emisiones de ceniza

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El Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene la alerta naranja por la actividad del volcán Puracé, tras registrarse durante las últimas horas tres emisiones de ceniza, sismos por fracturamiento de roca y una deformación lenta del suelo. Así lo dio a conocer la entidad en su más reciente boletín extraordinario, publicado el 17 de septiembre de 2026, en el que se advierte que los parámetros monitoreados en el macizo, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, cerca de Popayán, continúan por encima de los niveles habituales, lo que indica cambios importantes en el sistema volcánico.

Durante el periodo de monitoreo comprendido entre las 2:00 de la tarde del 16 de septiembre y las 2:00 de la tarde del 17 de septiembre, los equipos de vigilancia del SGC captaron tres emisiones de ceniza que se dispersaron hacia el noroccidente, además de una importante actividad sísmica asociada al fracturamiento de roca. Estos sismos, conocidos como volcano-tectónicos, alcanzaron una magnitud máxima de 1,6 grados en la escala Local (ML) y se localizaron entre 13 y 18 kilómetros al nororiente del volcán Puracé, con profundidades que oscilaron entre los 7 y 12 kilómetros, lo que sugiere presiones internas en el sistema.

Señales de movimiento de fluidos y deformación

Además de la sismicidad por fracturamiento, el boletín reporta señales sísmicas de largo periodo y pulsos de tremor, asociados al movimiento de fluidos bajo el cráter, a menos de un kilómetro de profundidad. Estos eventos, sumados a una anomalía térmica de muy baja energía identificada a través del satélite Mirova, y a la deformación lenta del suelo que vienen registrando los inclinómetros, refuerzan la hipótesis de que hay un proceso de ascenso de material magmático interactuando con el sistema hidrotermal. En cuanto a la emisión de gases, se observó una reducción en las concentraciones de dióxido de azufre (SO₂), pero un aumento sostenido de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo, un comportamiento que los expertos siguen con especial atención.

El SGC precisó que la nubosidad en la parte alta del volcán dificultó la observación directa del cráter y de las columnas de emisión, por lo que el seguimiento se apoyó en el análisis de las estaciones sísmicas y de los sensores remotos. A pesar de la relativa disminución temporal de algunos parámetros, la entidad advierte que esto no representa un retorno a la estabilidad, y que para bajar a alerta amarilla se requiere una tendencia confiable de estabilidad en todos los indicadores durante un periodo prudencial.

Ante este panorama, el Servicio Geológico Colombiano recomienda a la comunidad en general no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, ni a las cabeceras de los ríos que nacen en esos sectores. Se advierte sobre el riesgo de emisiones repentinas de gases y ceniza, expulsión de fragmentos de roca, y la posible formación de flujos de lodo de menor alcance en zonas cercanas a los cauces. La entidad insta a la población a consultar únicamente los canales oficiales del SGC y de las entidades del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, y a atender las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Ungrd. El monitoreo diario de la actividad volcánica continúa de manera permanente en el volcán Puracé, cuyo cráter Mina se encuentra a 2,2 kilómetros al norte del sector más activo del macizo.

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