Ministerio de Salud: IA en telemedicina solo como apoyo, no reemplazo

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El Ministerio de Salud de Colombia actualizó el marco normativo de la telemedicina mediante la Resolución 1644 de 2026, expedida el pasado 31 de julio, una norma que, por primera vez, regula de manera específica el uso de inteligencia artificial como herramienta de apoyo en la prestación de servicios de salud a distancia. La resolución, que deroga la normativa anterior de 2019, establece que la IA solo podrá emplearse bajo supervisión humana y en ningún caso reemplazará el criterio clínico de los profesionales de la salud, quienes conservan la responsabilidad exclusiva sobre las decisiones médicas.

La nueva regulación, de alcance nacional, busca adaptar la telesalud a las condiciones tecnológicas actuales y mejorar el acceso a servicios de salud en comunidades rurales, dispersas o de difícil acceso. Para ello, la Resolución 1644 diferencia claramente entre actividades de telesalud, como la teleorientación, el teleapoyo y la teleeducación, y los servicios de telemedicina habilitados, que incluyen la teleconsulta, el telemonitoreo, el teleconcepto y la telexperticia. Cada una de estas categorías tiene requisitos específicos para su correcta implementación.

Requisitos de interoperabilidad y protección de datos

Uno de los aspectos centrales de la resolución es la obligatoriedad de que los prestadores de telemedicina que utilicen inteligencia artificial garanticen la interoperabilidad con la Historia Clínica Electrónica. La norma exige que los sistemas de información estén fortalecidos para asegurar datos completos, actualizados, confiables y protegidos, con el fin de que la IA funcione como apoyo tecnológico sin poner en riesgo la seguridad del paciente. Además, se establecen disposiciones sobre consentimiento informado, acompañamiento a personas con discapacidad, asentimiento informado para niños, niñas y adolescentes, y condiciones para la formulación de medicamentos, que requieren firma con validez jurídica.

La resolución también introduce la figura de la telexperticia, que permite a un profesional de la salud de mayor nivel de complejidad apoyar a otro en la atención de un paciente, y refuerza la importancia de la teleeducación como herramienta para capacitar a comunidades y profesionales en zonas apartadas. Con estas medidas, el Ministerio de Salud busca no solo actualizar la normativa a las nuevas realidades tecnológicas, sino también garantizar que la telemedicina siga siendo un servicio seguro, equitativo y centrado en el paciente.

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