El Servicio Geológico Colombiano (SGC) desmintió de manera categórica una alerta viral que circuló en redes sociales anticipando un gran terremoto en Cali, en medio de un reporte oficial que confirmó un sismo de magnitud 4,6 con epicentro en Istmina, Chocó, registrado el sábado 19 de septiembre de 2026 a las 8:44:34 de la mañana. La entidad aclaró que los sismos no pueden predecirse y que las cadenas difundidas carecen de respaldo científico. Paralelamente, la Secretaría de Gestión del Riesgo de Cali, liderada por Ricardo Peñuela, emitió un llamado a la ciudadanía para no compartir información no verificada y consultar únicamente canales oficiales, mientras se mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica en la región del Chocó.
El movimiento telúrico, localizado en las coordenadas 4,55° de latitud norte y -76,77° de longitud oeste, a una profundidad de 39 kilómetros, tuvo como municipios más cercanos a Sipí (a 18 kilómetros), Nóvita (a 48 kilómetros) y El Dovio, en el Valle del Cauca (a 59 kilómetros). La percepción del sismo fue reportada en Cali y en varios sectores del departamento del Valle del Cauca, incluyendo el corregimiento La Dolores en Palmira, según más de 139 comentarios registrados en las publicaciones del SGC, aunque la entidad advirtió que estos testimonios no constituyen una medición oficial de la intensidad del evento. Cabe recordar que esta actividad sísmica se enmarca en un contexto de alta inestabilidad geológica en la región, que ya había experimentado un terremoto de magnitud 7,4 el pasado 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó, así como sismos superiores a 4,0 registrados el 14 y el 18 de septiembre del mismo año.
Enjambre sísmico y llamado a la prevención
Tras el sismo de agosto, el Servicio Geológico Colombiano identificó dos patrones de actividad sísmica en la zona: uno en las cercanías de San José del Palmar, con profundidades entre 70 y 105 kilómetros, y otro en los municipios de Sipí, Istmina, Medio San Juan y Litoral del San Juan, con profundidades de entre 30 y 60 kilómetros, compatibles con un enjambre sísmico. Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Cali, explicó que “la presencia de un enjambre no permite establecer si ocurrirá otro sismo, cuándo sucederá ni qué intensidad tendrá, según el Servicio Geológico Colombiano. Tampoco implica, por sí sola, que la actividad evolucione hacia un terremoto de mayor magnitud”. El funcionario detalló que este fenómeno, que consiste en una liberación de energía producto del terremoto previo, podría prolongarse entre uno y tres meses.
«Este enjambre sísmico es una liberación de energía que se produce de acuerdo al terremoto que tuvimos. Puede durar entre un mes y tres meses. Aquí lo que tenemos que tener es la tranquilidad de que tengamos que ubicar los puntos de evacuación, tener un botiquín y las edificaciones que han sido marcadas con sticker rojo, que tienen recomendación de evacuación, pues tienen que hacerlo preventivamente. Todo esto lo hacemos en aras de proteger la vida»
Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Cali
Ante la viralización de mensajes falsos que pronosticaban un desastre inminente, las autoridades reiteraron que la comunidad debe mantener la calma y basarse en fuentes confiables, mientras el SGC continúa con el monitoreo permanente de la zona y comunicará cualquier novedad a través de sus canales oficiales. La Secretaría de Gestión del Riesgo insistió en la importancia de no replicar cadenas sin verificar y adoptar medidas preventivas como ubicar puntos de evacuación y verificar el estado de las edificaciones.










