56% de estudiantes colombianos usa IA semanalmente, advierten expertos por aprendizaje

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El 56 por ciento de los estudiantes colombianos de 15 años utiliza inteligencia artificial a diario o semanalmente, la tasa más alta de América Latina, según el estudio Pisa 2025 de la Ocde divulgado en septiembre de 2026. La cifra supera a países como Perú, con 54 por ciento, y Uruguay, con 53 por ciento. Expertos consultados por Infobae Colombia advierten que delegar tareas a chatbots puede impedir el desarrollo de habilidades cognitivas fundamentales, y proponen rediseñar las evaluaciones para evitar que la herramienta reemplace el aprendizaje real.

Juan José Giraldo, docente de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de La Sabana, señaló que “una herramienta que ejecuta el ejercicio en lugar del estudiante impide el desarrollo de esas habilidades”. En la misma línea, Nelson Vargas, director de Ingeniería de Sistemas y Tecnología en Desarrollo de Software de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, afirmó que “el verdadero riesgo no es que la IA piense demasiado bien, sino que nosotros dejemos de pensar, trasladándole el rol de ‘pensador’”. Ambos coinciden en que el impacto de la inteligencia artificial depende directamente de cómo se use: como apoyo para revisar o explicar, o como sustituto del esfuerzo propio en lectura, escritura, resolución de problemas y construcción de argumentos.

Los riesgos de delegar el pensamiento

Según Vargas, “si un estudiante utiliza la inteligencia artificial para que lea por él, escriba por él, resuelva los problemas por él o construya los argumentos por él, seguramente esas habilidades se desarrollen menos o no se desarrollan”. Los expertos alertan sobre la “ilusión de profundidad explicativa”, un fenómeno por el cual el estudiante cree haber comprendido solo por leer una respuesta fluida generada por la máquina. Giraldo propuso una prueba concreta: “Si se les pide cerrar el chat, ¿puede el estudiante resolver un problema similar, explicarlo con sus palabras y defenderlo ante una pregunta? Si la respuesta es no, la herramienta reemplazó el aprendizaje”.

“La pregunta no debería ser solamente ‘¿entendió la explicación?’, sino también: ‘Ahora cierre el chatbot y demuéstreme qué puede hacer usted con lo que acaba de aprender’”

Nelson Vargas, director de Ingeniería de Sistemas de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz

Vargas enfatizó que “el error no es una falla del aprendizaje; es parte del aprendizaje”. Por su parte, Giraldo advirtió que “un estudiante que nunca experimenta la incertidumbre de no saber tendrá más dificultades cuando enfrente problemas reales, que rara vez tienen respuestas inmediatas”. Ambos consideran que el pensamiento humano debe mantenerse en el nivel de decisión, mientras la inteligencia artificial cumple una función de apoyo.

Propuestas para una evaluación auténtica

Para evitar que los alumnos dependan de los chatbots, los especialistas sugieren proteger espacios de trabajo sin asistencia tecnológica, donde se fortalezcan lectura, escritura, cálculo y argumentación oral. Las evaluaciones, sostienen, deben centrarse en el proceso: revisión de borradores, sustentaciones orales y justificación de decisiones, no solo en el resultado final. “Necesitamos preguntarnos cuánto de ese resultado corresponde realmente a sus conocimientos y habilidades”, cuestionó Vargas.

Giraldo y Vargas coinciden en que las prohibiciones generales o los detectores de inteligencia artificial son medidas insuficientes. En lugar de eso, proponen enseñar un uso crítico, ético y responsable de la herramienta, integrando la tecnología como un recurso que potencia el aprendizaje sin reemplazar al estudiante. La discusión quedó abierta en el contexto del liderazgo colombiano en adopción de IA escolar, un dato que, según los expertos, debe ser motivo de reflexión pedagógica más que de celebración automática.

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