Vecinos de Sierra del Moral, Bogotá, niegan haber sido consultados sobre rechazo a Petro

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La tranquila vida del norte de Bogotá se convirtió este fin de semana en el centro de una controversia nacional, cuando residentes del conjunto Sierra del Moral negaron rotundamente haber sido consultados sobre un comunicado que rechaza la posible llegada del expresidente Gustavo Petro a esa zona. La misiva, que se viralizó en redes sociales, pide restringir el ingreso del exmandatario por su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, conocida como Lista Clinton. Sin embargo, la falta de socialización ha generado un intenso debate entre los propios vecinos, quienes aseguran que el documento no cuenta con el respaldo de la comunidad.

En conversaciones con este medio, varios residentes del conjunto manifestaron su inconformismo con la forma en que se manejó la situación. «Yo estuve preguntando y no hubo ninguna junta. Ni siquiera en el comunicado salen las firmas de los residentes, y lo que sí está causando ese comunicado es un daño jurídico, porque los que somos propietarios de estos apartamentos, pues se nos va a desvalorizar el tema», señaló un vecino que prefirió mantener el anonimato. La preocupación no es menor para los habitantes, que ven cómo la especulación sobre el tema ya está generando consecuencias prácticas en el valor de sus propiedades y en la percepción de seguridad del sector. «Siento que eso va a afectar mucho. También va a ser muy difícil entrar acá», agregó otro residente, reflejando la incertidumbre que se ha apoderado de la comunidad.

El origen de la polémica se remonta a la especulación generada alrededor del futuro domicilio del expresidente luego de su salida de la Casa de Nariño. En medio del proceso de divorcio con Verónica Alcocer y la separación de bienes que incluye su residencia en Chía, Petro habría solicitado alojamiento temporal al exsenador Gustavo Bolívar, lo que avivó los rumores sobre su traslado al norte de la capital. Sin embargo, el propio exmandatario salió al paso de las versiones para descartar cualquier plan de vivir en Sierra del Moral. En una serie de mensajes, Petro aseguró de manera contundente: «Yo no he pensado vivir en Sierras del Moral. Ni he ido, ni la he visitado últimamente, ni quiero arrendar allí y menos comprar una casa hecha porque no me alcanza el dinero».

La respuesta del expresidente y la crítica a los vecinos

Las declaraciones de Petro no se quedaron en el simple desmentido. El exmandatario también dedicó fuertes calificativos a los firmantes del comunicado, a quienes acusó de desconocer el alcance real de la ley estadounidense. «Estos supuestos vecinos tienen que ser muy brutos para no leer en Internet la traducción de la ley Ofac de los Estados Unidos y no darse cuenta de que solo es para personas de los EE. UU.», manifestó con evidente molestia. Sus palabras fueron más lejos, cuestionando la postura ideológica de quienes promueven este tipo de rechazos en un país que debe defender su soberanía ante normativas extranjeras. «Colombia es soberana, repitan varias veces; así hayan votado por un presidente extranjero, deben saber que tienen que derribar la Constitución, sus libertades y derechos para lograr que una ley de los Estados Unidos rija para la ciudadanía colombiana», sentenció.

En cuanto a su situación personal, Petro también explicó las razones por las cuales evalúa cambiar de residencia, revelando detalles de su vida privada que hasta el momento no se conocían. «Venderé la mía algún día y de lo que tenga derecho de esa casa haré otra de menos espacio porque ya mis hijos e hijas viven en otras partes y deben ser libres para vivir donde quieran», expresó, dejando claro que su prioridad es reorganizar su vida tras los cambios familiares recientes. Estas declaraciones buscan poner fin a la ola de especulaciones, pero la comunidad de Sierra del Moral sigue dividida, especialmente porque la administración del conjunto no ha emitido ningún pronunciamiento oficial al respecto.

«Yo estuve preguntando y no hubo ninguna junta. Ni siquiera en el comunicado salen las firmas de los residentes, y lo que sí está causando ese comunicado es un daño jurídico, porque los que somos propietarios de estos apartamentos, pues se nos va a desvalorizar el tema»

Residente anónimo, vecino del conjunto Sierra del Moral

Los vecinos que se oponen a la presencia de Petro en el sector argumentan que, de oficializarse su traslado, perderían privacidad y seguridad por su condición de figura pública. No obstante, otras voces dentro del conjunto consideran que rechazar al exmandatario por razones ideológicas no es un argumento válido, y advierten sobre las consecuencias jurídicas de una carta que, según dicen, fue promovida por un sector minoritario sin el respaldo de todos los copropietarios. La polarización es evidente en un país donde la figura de Petro sigue generando pasiones encontradas, pero la realidad es que la administración del conjunto tiene ahora la difícil tarea de aclarar qué tan legítimo es el comunicado y cómo enfrentar el daño reputacional que ya se está comenzando a sentir.

Mientras tanto, la justicia no se ha pronunciado y la lista de la OFAC sigue siendo el principal caballo de batalla de los firmantes, quienes piden una evaluación jurídica de cualquier operación inmobiliaria en el sector. Lo que es un hecho es que el episodio ha dejado en evidencia la profunda división que existe incluso entre vecinos del mismo sector, en un debate que mezcla lo político, lo jurídico y lo social. Para la comunidad de Sierra del Moral, la pregunta ya no es si Petro llegará o no al conjunto, sino cómo se revertirá el daño que esta polémica ha ocasionado a la imagen de un barrio que hoy protagoniza la conversación nacional por un motivo que muchos consideran ajeno a sus intereses.

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