Jefe de ventas de Coca-Cola asesinado en Medellín por no entender a ladrón

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Un hombre perdió la vida en la madrugada del sábado 19 de septiembre en Medellín, después de que delincuentes en motocicleta le dispararan en la cabeza durante un hurto ocurrido sobre la carrera 70 con calle 30, en el barrio Belén Rosales, sector occidental de la capital antioqueña. La víctima fue identificada como Esteban Mejía Parra, quien se desempeñaba como jefe de ventas de Coca-Cola y se movilizaba como copiloto en el vehículo que era conducido por su hermana. El hecho ocurrió en un semáforo en rojo, cuando los asaltantes se acercaron al automóvil y, tras hurtar las pertenencias de la conductora, exigieron al hombre la cadena que llevaba puesta.

La hermana de la víctima, quien vivió en carne propia la angustia de presenciar la muerte de su familiar, relató a los medios que el ataque se produjo en cuestión de segundos. Según su testimonio, ambos regresaban a su residencia después de haber cenado en un establecimiento de comidas rápidas del sector. El vehículo se detuvo en el semáforo que presentaba la luz roja y, mientras cruzaban varias personas en patines, una motocicleta se puso al frente del carro. El acompañante del motociclista se bajó, tocó la ventanilla del lado de la conductora y, al abrirla, le arrebató la cadena y el celular de las piernas.

El fatal desenlace tras la exigencia del atacante

Sin embargo, el robo no concluyó allí. El delincuente, tras despojar a la mujer de sus pertenencias, se percató de que Esteban Mejía Parra portaba una cadena y le exigió que se la entregara. El atacante, al ver la reacción de la víctima que alzó los brazos como sin entender lo que estaba ocurriendo, no dudó en accionar el arma de fuego en su contra, propinándole un disparo en la parte frontal de la cabeza. “El delincuente le dice a mi hermano que le pase la cadena y él alza los brazos, como sin entender nada. En ese momento le dispararon”, narró la testigo, visiblemente consternada.

El protocolo de reacción de los ladrones tras el disparo fue huir rápidamente del lugar en la motocicleta, llevándose consigo los dos teléfonos celulares y la cadena de la hermana. La escena quedó en la vía pública, donde la comunidad tuvo que reaccionar para trasladar al herido. Esteban Mejía Parra fue llevado de urgencia a la Clínica Medellín Occidente, donde permaneció varias horas en delicado estado de salud, siendo sometido a una intervención quirúrgica. Pese al esfuerzo del personal médico, el hombre falleció después de las 6:00 p. m. del sábado, casi 20 horas después del atentado.

«Paramos en el semáforo, que estaba en rojo, y además estaban pasando unas personas en patines. Cuando pasamos, a los pocos metros se nos hace una moto delante del carro, toca la ventanilla y, al abrirla, me revienta la cadena y me coge el celular de las piernas»

Hermana de Esteban Mejía Parra, testigo del hecho

Las autoridades locales se trasladaron hasta el sector para adelantar las respectivas investigaciones y dar con el paradero de los responsables, quienes huyeron con rumbo desconocido. La comuna 16 de Belén, en el occidente de Medellín, vuelve a ser foco de indignación ciudadana por este tipo de hechos delictivos que, en cuestión de minutos, enlutan a una familia. La hermana de la víctima, quien se convirtió en la principal testigo del crimen, espera que las cámaras de seguridad del sector permitan identificar y capturar a los asesinos de su hermano, un hombre trabajador conocido en la comunidad por su don de gente y que perdió la vida en medio de un acto de intolerancia y delincuencia.

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