Una ambulancia particular que transportaba a ocho familiares, entre ellos dos menores de edad, fue inmovilizada en el corredor de Pance, al sur de Cali, luego de que su conductor diera positivo en una prueba de alcoholemia con grado uno. El hecho ocurrió el domingo 20 de septiembre, durante un control de tránsito rutinario de la Secretaría de Movilidad de Cali. Luis Fernando Escobar, subsecretario de Movilidad, confirmó que el vehículo no atendía ninguna emergencia médica, a pesar de que los agentes creyeron inicialmente que se trataba de una urgencia. Al verificar la situación, se descartó esa posibilidad y se aplicaron las sanciones administrativas correspondientes.
El conductor, cuya identidad no fue revelada, fue sometido a la prueba de alcoholemia que arrojó un grado uno, superando el nivel permitido. Además, usaba el vehículo de emergencia sin justificación médica registrada, lo que constituye una infracción grave. La ambulancia fue llevada a los patios, y el conductor recibió las sanciones administrativas previstas para este tipo de conductas. El hecho ha puesto bajo revisión el uso de los vehículos de emergencia, especialmente en zonas como Pance, donde los fines de semana suelen presentarse casos que requieren asistencia médica.
Uso indebido y riesgos para la comunidad
El subsecretario Escobar destacó que la actuación de los agentes de tránsito fue clave para detectar una situación que pudo haber tenido consecuencias graves. La presencia de dos menores a bordo agrava la falta, pues el conductor puso en riesgo no solo su vida sino la de sus familiares. La inmovilización del vehículo y las sanciones administrativas buscan enviar un mensaje claro sobre la importancia de utilizar las ambulancias exclusivamente para emergencias reales. La Secretaría de Movilidad de Cali continúa con los operativos de control para evitar que se repitan hechos similares, que comprometen la seguridad vial y la integridad de los ciudadanos.










