Atiende Nacional dio un golpe de autoridad en el ámbito institucional y comercial del fútbol colombiano al anunciar, este jueves 17 de septiembre, el fin de su alianza con la multinacional Nike, que se extenderá oficialmente hasta el 31 de diciembre de 2026. La decisión, confirmada por el presidente del club, Sebastián Arango Botero, marca el cierre de una era de 14 años y 13 temporadas completas de competencia, y abre la puerta a un ambicioso proyecto de producción propia de indumentaria que verá la luz a partir de 2027. El objetivo principal es tan sencillo como ambicioso: que muchos más hinchas puedan vestir con orgullo los colores del Verdolaga, reduciendo la barrera económica que hoy impone el costo de las prendas oficiales y que, durante años, ha sido un punto de fricción con la afición.
La ruptura con Nike, que en enero de 2013 se convirtió en el primer club colombiano en ser vestido por la firma estadounidense, se da en un clima de mutuo respeto y gratitud. El propio Arango Botero fue enfático al expresar el sentir del club hacia la marca deportiva. «A Nike, con quien compartimos durante catorce años, con quien celebramos muchísimos títulos, con quien tuvimos muchísimas alegrías, nuestro sentimiento de gratitud», afirmó el dirigente en diálogo con El Colombiano. Sin embargo, la estrategia ahora es otra y responde a una visión de futuro que, según reza el comunicado oficial, «responde a una nueva dirección estratégica del club, cuyos detalles iremos compartiendo con la hinchada en su debido momento». No hay rupturas públicas ni señalamientos, pero sí un punto de quiebre con una era dorada que, irónicamente, coincidió con una de las épocas más exitosas de la institución.
Durante esos 14 años de relación, la camiseta impuesta por Nike fue testigo de la conquista de 19 títulos que engrosan las vitrinas del club. Siete Ligas, siete Copas Colombia, tres Superligas, una Copa Libertadores y una Recopa Sudamericana fueron los hitos más importantes de una época que consolidó a Nacional como la gran potencia del fútbol colombiano. Pero el lazo con el pasado es también una carga económica para el presente. Mientras la camiseta local de adulto se vende en la Tienda Verde por 399.950 pesos, referencias alternas superan los 300.000 pesos y las versiones infantiles parten desde los 258.713, el hincha que menos recursos tiene ve truncada su posibilidad de lucir los colores de su equipo. Este ha sido un clamor histórico que la nueva directiva, liderada por Arango Botero, quiere transformar.
Una apuesta por lo hecho en Colombia
El nuevo modelo de negocio que implementará Atlético Nacional para 2027 implica un paso sin precedentes en el fútbol profesional colombiano: la producción propia de su indumentaria. Esto significa que el club asumirá directamente tareas que antes realizaba la multinacional, como la producción, el abastecimiento, la distribución y el control de inventarios. Para ello, la dirigencia busca apoyarse en la fortaleza de la industria textil local. «Colombia es un país textilero, reconocido a nivel mundial por la calidad de sus productos, por el diseño de sus productos», subrayó Arango Botero, dejando entrever que la producción se hará en el país. La apuesta no solo es un acto de soberanía industrial, sino un respaldo directo al sector que históricamente ha sido motor de la economía nacional.
El desafío es mayúsculo, pero la directiva confía en que la flexibilidad que otorga la producción propia compensa los retos logísticos. «Bajo ninguna circunstancia nosotros podemos estar a un nivel inferior desde el punto de vista del diseño, de la calidad, de la tecnología, de las telas, de la disponibilidad de las prendas», aclaró el máximo dirigente verdolaga. La idea es que el mayor control sobre la cadena de comercialización y los posibles ahorros en fabricación se trasladen directamente al precio final que paga el consumidor. De esta manera, el club espera democratizar el acceso a la camiseta oficial y masificar el orgullo de portar el escudo, un objetivo que se convierte en una de las banderas de esta nueva era que arrancará en 2027.
«La decisión responde a una nueva dirección estratégica del club, cuyos detalles iremos compartiendo con la hinchada en su debido momento»
Comunicado oficial de Atlético Nacional
El ambiente está cargado de expectativas. La última colección de Nike, que ya vistió a James Rodríguez en su regreso al fútbol colombiano el pasado viernes 11 de septiembre, será recordada como un hito de transición. Pero el futuro se vislumbra aún más ilusionador, sobre todo porque el 2027 no es un año cualquiera: Atlético Nacional estará celebrando su aniversario número 80, una fecha ideal para el lanzamiento de colecciones especiales y homenajes que la nueva gerencia deportiva y administrativa ya planea. La responsabilidad de que la nueva indumentaria esté a la altura de la historia es gigantesca, pero el club se prepara para asumirla con la convicción de que el control total sobre el diseño, las telas, las cantidades y las fechas de lanzamiento dará mayores réditos a mediano plazo.
La noticia ha caído como una bomba en el entorno de la Liga Colombiana y ha sido recibida con una mezcla de sorpresa y aprobación. La relación con Nike concluye sin estridencias, y ambas partes han acordado trabajar en conjunto para completar una transición ordenada bajo los términos pactados. Sin embargo, el mensaje de fondo es potente y claro. Al anunciar la ruptura, Nacional no solo habla de ropa, sino de una nueva forma de entender la relación con su afición. El objetivo del presidente Arango es que la indumentaria oficial no sea un lujo inalcanzable, sino un símbolo de pertenencia al alcance de todos. La decisión de «seguir acercando nuestra relación con el hincha, de hacer mucho más asequible las prendas para nuestra hinchada», tal como lo expresó, es el norte de una nueva cruzada que, si bien es un desafío empresarial mayúsculo, promete revolucionar la manera en que los clubes se conectan con sus seguidores en el país.










