Las activistas colombianas Manuela Bedoya Jaramillo y Luna Barreto, reconocidas tras su participación en la flotilla humanitaria Global Sumud 2025 hacia Gaza y su posterior retención por fuerzas israelíes el 1 de octubre del año pasado, fueron vinculadas por el Fondo Rotatorio de la Cancillería con contratos de prestación de servicios que ascienden a 45 millones 53 mil 772 pesos cada una, según quedó registrado en la plataforma de contratación pública Secop. Estos contratos, vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026 y con una remuneración mensual de 3 millones 754 mil 481 pesos por persona, fueron suscritos para que ambas presten apoyo a la Dirección para el Desarrollo y la Integración Fronteriza como enlaces con comunidades indígenas, principalmente en los departamentos de Chocó, Guainía y Vichada.
Contratos por más de 90 millones de pesos
El valor total de los dos contratos asciende a 90 millones 107 mil 544 pesos, incluyendo IVA y demás impuestos. Según el documento oficial, las obligaciones de Bedoya y Barreto incluyen el acompañamiento a espacios de participación territorial, la socialización de programas oficiales y la logística de reuniones, así como la realización de desplazamientos nacionales requeridos, cuyos viáticos y tiquetes aéreos en clase económica serán asumidos por la entidad contratante. En el contrato se especifica que las activistas deberán participar en encuentros internos, interinstitucionales o con comunidades, con delegación del supervisor.
«Hasta la suma de CUARENTA Y CINCO MILLONES CINCUENTA Y TRES MIL SETECIENTOS SETENTA Y DOS PESOS M/CTE ($45.053.772) incluido IVA y demás impuestos, tasas, contribuciones, costos directos e indirectos, a los que haya lugar», señala el contrato.
Contexto de la controversia
La asignación de estas contrataciones se conoció después de que se instalara la controversia por los esquemas de seguridad que la Unidad Nacional de Protección le otorgó a las activistas, decisión que generó críticas por el uso de recursos públicos en comparación con otros solicitantes de protección. Cabe recordar que Bedoya y Barreto fueron retenidas el 1 de octubre de 2025 por fuerzas israelíes mientras viajaban en la flotilla Global Sumud con ayuda humanitaria hacia Gaza. El entonces presidente Gustavo Petro exigió su liberación, se reunió con ellas en Bruselas y dispuso su retorno a Colombia en el avión presidencial. Posteriormente, en diciembre de 2025, el mandatario las condecoró con la Orden de Boyacá en grado de Caballero, como reconocimiento a su labor humanitaria.










