La situación de Junior de Barranquilla en la Liga BetPlay 2026 se torna cada vez más crítica. El vigente bicampeón del fútbol colombiano acumula apenas dos triunfos en once partidos disputados, lo que ha puesto en grave riesgo su clasificación a los cuadrangulares semifinales y, por ende, la defensa del título. La más reciente derrota, un contundente 3-1 ante Atlético Nacional en el estadio Metropolitano, correspondiente a la tercera fecha, destapó las falencias de un equipo que ocupa la casilla 16 entre 20 conjuntos, con solo nueve puntos en diez jornadas (dos victorias, tres empates y cinco derrotas), una diferencia de gol negativa de -2 y una exigua ventaja de dos puntos sobre el último, Jaguares de Córdoba.
El entrenador uruguayo Sebastián Viera, quien asumió el cargo tras la salida de Hernán Darío «Bolillo» Gómez, no ocultó su frustración tras el partido. Según Viera, el equipo entró al encuentro «displicente» y cometió errores fatales en jugadas de pelota quieta. «Sabíamos lo que nos iban a hacer, pero entramos displicentes. El primer gol de pelota quieta. El segundo gol, con un balón a la espalda de nuestro lateral. Eso nos costó mucho. No entramos como teníamos que entrar y eso nos costó carísimo», declaró el técnico.
Desconcentraciones que cuestan caro
El partido contra Nacional evidenció problemas de concentración que vienen siendo recurrentes. Tras el descuento logrado por Junior, el equipo logró meterse en el partido y controlar el desarrollo, pero en el segundo tiempo una nueva desconcentración en otra pelota quieta terminó por sepultar las aspiraciones. «Luego nos metimos en el partido, anotamos el descuento, empezamos a manejar el partido. Y bueno, luego en el segundo tiempo, nuevamente una desconcentración en otra pelota quieta que no debía pasar. Pero en sí no nos sorprendió. Sabíamos que ellos nos iban a poblar el medio y nosotros habíamos ya visto eso para tratar de controlarlo, pero ante esas desconcentraciones, ya se nos escapa de las manos», agregó Viera.
Pese al mal resultado, el estratega rescató la reacción del equipo después de los primeros 15 minutos. «Si buscamos algo positivo, es que después del minuto 16 nos metimos en el partido y no bajamos la cabeza. (…) El equipo se levantó, sacó el partido adelante, pero no nos alcanzó, porque Nacional hizo un gran partido. Tenemos que mejorar mucho el tema de las desconcentraciones, eso es de atención más que nada, estar leyendo el partido constantemente. Si le brindamos estas ventajas a un rival como Nacional, te cobra. Capaz y con otro rival te perdonan, pero Nacional, no», sentenció.
«Sabíamos lo que nos iban a hacer, pero entramos displicentes. El primer gol de pelota quieta. El segundo gol, con un balón a la espalda de nuestro lateral. Eso nos costó mucho.»
Sebastián Viera, entrenador de Junior de Barranquilla
El panorama estadístico es desalentador. Junior tiene dos partidos pendientes —ante Deportivo Pereira (cuarta fecha) y Boyacá Chicó (quinta fecha)— que podrían aliviar momentáneamente la tabla, pero la distancia al octavo lugar es de nueve puntos, ocupado por Deportes Tolima con 18 unidades. Con 10 partidos restantes de las 19 jornadas totales, el equipo necesita sumar entre 19 y 20 puntos para clasificar, lo que implica ganar seis o siete de esos encuentros. De los duelos que se vienen, cuatro serán en casa (Internacional de Bogotá, Deportivo Pereira, Águilas Doradas y Cúcuta Deportivo) y cinco como visitante (Bucaramanga, Deportivo Cali, Boyacá Chicó, Llaneros y Pasto). El margen de error es mínimo para un club que, además, verá el Estadio Metropolitano como sede de la final de la Copa Sudamericana 2026, un escenario que hoy parece lejano para su equipo local.










