La familia de Jaime Esteban Moreno, el estudiante de 20 años asesinado tras una brutal golpiza durante la celebración de Halloween de 2025 en Bogotá, denunció que los dos condenados por el homicidio no han mostrado ningún tipo de arrepentimiento ni han ofrecido disculpas durante todo el proceso judicial. Mónica Jaramillo, madre de la víctima, y su hermano David Moreno, aseguraron que Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, quienes recibieron una condena de 37 años de prisión confirmada el 19 de octubre de 2026, han mantenido una actitud que calificaron como cínica e indolente frente al dolor de la familia.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 31 de octubre de 2025, cuando Jaime Esteban Moreno salió de una fiesta de Halloween en el bar Before Club, ubicado en la localidad de Chapinero, en el centro de Bogotá. Allí fue interceptado por los dos agresores, quienes lo atacaron a puños y patadas hasta causarle la muerte. Según la necropsia, el joven sufrió graves daños en el cráneo y en otras partes del cuerpo, y fue abandonado sin recibir atención médica. «Le dejaron su cráneo destrozado», relató Mónica Jaramillo, quien agregó que los agresores «lo destrozaron completamente, a punta de puños y patadas», sin necesidad de usar armas.
La madre del estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes expresó su indignación por el comportamiento de los condenados durante las audiencias judiciales. «No tienen ningún arrepentimiento, no han mostrado sino cinismo», afirmó Jaramillo, mientras que su hijo David Moreno complementó: «Se han estado riendo en las audiencias, tienen una actitud en la que no nos voltean a ver». La familia relató que en varias diligencias judiciales los procesados reían y evitaban el contacto visual con los familiares de la víctima, lo que ha aumentado su dolor.
«Son personas enfermas de mente y de corazón. No se entiende esto de otra manera, que puedan tener tal crueldad para abalanzarse sobre una persona y matarla a golpes. O sea, reventarle el cráneo, romperle todo, producir esos daños tan irreversibles como le causaron a mi hijo. Sin tener un cuchillo, sin tener un arma, nada, a punta de puños y patadas. Lo destrozaron, lo destrozaron, en las audiencias se ve en la necropsia que lo destrozaron completamente»
Mónica Jaramillo, madre de la víctima
Jaramillo también lamentó la falta de humanidad de los agresores después del ataque. «Lo dejaron en un lago hemático, botado, y se fueron tranquilos como si nada hubiese pasado, demostrando todo el desprecio por la vida humana. O sea, eso es algo que me mortifica muchísimo», dijo entre lágrimas. La madre afirmó que busca justicia no solo para su hijo, sino también para evitar que estos hechos se repitan. «Yo daría lo que fuera para volver a tener a mi hijo», sentenció.
Familia pide la captura de presunta determinadora
La familia Moreno Jaramillo ha solicitado a las autoridades que se avance en la ubicación y captura de Kleydimar Paola Fernández, señalada como la presunta determinadora del crimen. Según los familiares, esta persona habría instigado el ataque que terminó con la vida del joven estudiante. Mientras tanto, los condenados Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro cumplirán 37 años de prisión por el homicidio, una pena que la madre considera necesaria pero insuficiente ante la magnitud del daño causado. «Buscar perdonar a alguien así es muy complicado», concluyó David Moreno, hermano de la víctima, reflejando el dolor de una familia que aún espera gestos de humanidad por parte de los responsables.










