La Fundación Retorno Vital presentó un informe que revela las principales barreras de acceso a la salud en Colombia, tras analizar 908 casos cuya gestión concluyó en 2025. El estudio, dado a conocer durante la conmemoración de los 20 años de la organización, identificó que los retrasos en la entrega de medicamentos constituyen la mayor dificultad, representando el 54,1 por ciento de los casos con 491 registros. Le siguen las demoras en autorizaciones con 196 casos (21,6 por ciento) y las dificultades para conseguir citas médicas con 160 casos (17,6 por ciento). En total, estas tres barreras concentran el 93,3 por ciento de las situaciones reportadas, mientras que el 99,9 por ciento de los casos correspondió a servicios incluidos en el Plan de Beneficios en Salud, lo que evidencia que la cobertura nominal no garantiza el acceso efectivo.
El informe se elaboró a partir de los reportes recibidos mediante la plataforma Somos un Apoyo al Paciente (SUAP) y el Call Center de Pacientes para Pacientes, y busca identificar incumplimientos en el sistema de salud para proponer mejoras en la coordinación entre EPS, prestadores y gestores farmacéuticos. Los resultados muestran una tendencia preocupante: mientras en 2022 y 2023 predominaban los problemas para conseguir citas médicas, desde 2024 los retrasos en medicamentos pasaron a ocupar el primer lugar. La evolución es contundente, pues este tipo de demora pasó de 32,8 por ciento en 2022 a 33,9 por ciento en 2023, luego a 42,4 por ciento en 2024 y finalmente a 54,1 por ciento en 2025. No obstante, la fundación advirtió que la comparación histórica tiene una diferencia metodológica, ya que entre 2022 y 2024 se contabilizaron los casos recibidos, mientras que en 2025 se analizaron aquellos cuya gestión concluyó en el año.
La demora en la atención es otro de los hallazgos críticos. La mediana de duración de las barreras fue de 70 días, y en el 35,5 por ciento de los casos las esperas superaron los 90 días. Sin embargo, el 62,2 por ciento de los reportes recibió respuesta en 30 días o menos, lo que evidencia una atención desigual para los pacientes. Las EPS con mayor número de casos fueron Nueva EPS con 266 (29,3 por ciento), Famisanar con 135 (14,9 por ciento) y Sanitas con 102 (11,2 por ciento), que en conjunto suman el 55,4 por ciento del total. La fundación aclaró que estas cifras no están ajustadas por número de afiliados y no constituyen una clasificación de desempeño, así como los resultados generales no representan la totalidad de barreras del sistema ni una medición de incidencia nacional.
Llamado a la acción y reacciones de las autoridades
El director de la Fundación Retorno Vital, Jorge García, fue enfático al señalar que la cobertura no es suficiente si el paciente no recibe los servicios a tiempo. «Estos resultados muestran que tener un servicio cubierto no garantiza que el paciente lo reciba a tiempo. La prioridad debe ser que las autorizaciones, las citas y la entrega de medicamentos permitan dar continuidad a la atención», afirmó García. En el evento también participaron la superintendente de Salud, María Andrea Godoy, quien reconoció la pérdida de capacidades institucionales y problemas en el manejo de datos, y solicitó el apoyo de organizaciones civiles para la reconstrucción institucional. Godoy pidió a las organizaciones de pacientes organizar quejas, identificar casos y denunciar irregularidades para focalizar las labores de inspección, vigilancia y control.
«Estos resultados muestran que tener un servicio cubierto no garantiza que el paciente lo reciba a tiempo. La prioridad debe ser que las autorizaciones, las citas y la entrega de medicamentos permitan dar continuidad a la atención»
Jorge García, director de la Fundación Retorno Vital
La experta en salud Diana Cárdenas advirtió que la escasez de recursos afecta los pagos al personal médico, los insumos y la continuidad de los servicios, y señaló que el uso de mecanismos como las tutelas puede terminar desplazando la atención de otros ciudadanos. Por su parte, el presidente ejecutivo de AFIDRO, Ignacio Gaitán, insistió en la necesidad de adoptar medidas concretas para que los recursos se traduzcan en acceso efectivo. Frente a este panorama, la Fundación Retorno Vital propuso fortalecer la coordinación entre los actores del sistema, priorizar el seguimiento a pacientes con atención continua y buscar acompañamiento desde el primer incumplimiento, con el fin de evitar que las barreras se conviertan en un obstáculo permanente para los usuarios del sistema de salud colombiano.










