Un hecho insólito ocurrió durante el partido aplazado de la fecha 7 de la Liga BetPlay entre Santa Fe y Jaguares en el estadio Nemesio Camacho El Campín, cuando un trabajador de la empresa Sencia, encargada del mantenimiento del césped, ingresó al terreno de juego en pleno desarrollo del encuentro para reparar un pedazo de grama que se había levantado. La situación fue grabada y denunciada por el concejal de Bogotá Juan David Quintero, quien calificó el hecho como un riesgo para la integridad de los futbolistas y una evidencia de que los problemas persistentes en la cancha no han sido resueltos. El partido, que terminó con victoria local por 2-1, se disputó después de que Santa Fe estuviera 29 días jugando en el estadio Municipal de Mosquera debido al mal estado del césped del Campín, una situación que ahora vuelve a ponerse en el centro del debate público.
Un episodio que reaviva la polémica por la grama de El Campín
El incidente ocurrió mientras el balón estaba en juego y sin que mediara autorización de los árbitros. El empleado de Sencia y Equiver ingresó al campo para acomodar el pedazo de céspedón levantado, lo que generó críticas inmediatas en redes sociales y puso en entredicho los trabajos de replantación que la empresa había implementado, un método utilizado en Brasil, Estados Unidos y Europa para compatibilizar el fútbol con conciertos masivos. La administración distrital, a través del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), ya había ordenado reforzar los controles para el concierto del artista Ryan Castro previsto para el 31 de octubre de 2026, con el objetivo de preservar el campo para los compromisos posteriores. El IDRD, que mencionó el contrato 3959 de 2024 con interventoría CCA y la concesión 272 de 2024, exige a Sencia un plan detallado de montaje, operación y desmontaje hora por hora, así como un sistema de protección del césped, cubierta, cargas permitidas y una fecha clara de entrega del estadio. Además, se requiere un plan de recuperación del campo y un plan de contingencia ante eventuales daños en el gramado, la iluminación u otros componentes, con una inspección posterior al concierto que debe realizarse dentro de las 24 horas siguientes al desmontaje. Cualquier riesgo detectado deberá comunicarse inmediatamente al IDRD, con actas y soportes en un plazo de dos días hábiles, según lo estipulado en la Ley 1474 de 2011 para actuaciones contractuales.
«Lo que acaba de pasar en el partido de Santa Fe @SantaFe es INSÓLITO. Vimos cómo un trabajador de @SenciaBogota entró al terreno de juego en pleno partido para reparar la grama que ya estaba levantada y deteriorada, poniendo en riesgo la integridad de los jugadores. ¿Así pretenden vender que el estadio sí está listo para el fútbol? Y en menos de una semana habrá un concierto… SENCIA contra el fútbol».
Juan David Quintero, concejal de Bogotá
Este episodio ocurre justo cuando la administración distrital busca demostrar que es posible la convivencia entre eventos deportivos y masivos en El Campín, aunque las evidencias recientes muestran fracturas en ese modelo. El partido entre Santa Fe y Jaguares había sido originalmente programado para el 13 de octubre de 2026 entre Millonarios y Once Caldas, pero fue aplazado precisamente por las condiciones del terreno. Ahora, con el concierto de Ryan Castro a la vuelta de la esquina, las autoridades enfrentan el desafío de garantizar que el estadio pueda albergar tanto espectáculos musicales como fútbol de alto rendimiento, mientras la polémica por la grama de El Campín no da tregua ni dentro de la cancha.










