Audio revela que exasesor de Petro buscó a Mancuso para declaraciones contra de la Espriella

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Un audio divulgado por la revista Semana sacudió el panorama político nacional al vincular al exasesor presidencial Víctor de Currea-Lugo con gestiones ante el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso para obtener declaraciones contra el entonces candidato Abelardo de la Espriella, en el marco del denominado Pacto de Valledupar. En la grabación, de la que se conocieron dos momentos de contacto, el médico y periodista le pide a Mancuso un «golpe de opinión» que, según su versión, buscaba enriquecer el debate electoral a través de una entrevista para su página web. Sin embargo, las revelaciones han desatado una tormenta política en plena recta final de la campaña presidencial.

Víctor de Currea-Lugo, médico graduado de la Universidad Nacional de Colombia, con maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Salamanca y doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, es una figura de amplio recorrido en el mundo académico y humanitario. Trabajó con el Comité Internacional de la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras en Palestina, Darfur, Sáhara Occidental y Bolivia, impulsó el programa de Protección a la Misión Médica en Colombia y fue docente en la Universidad Javeriana y la Universidad Nacional. Su paso por el Gobierno de Gustavo Petro lo llevó a ocupar la asesoría del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y posteriormente la asesoría para Oriente Medio, cargo al que renunció en marzo y cuya dimisión fue aceptada el pasado primero de abril.

Los contactos con Mancuso y el contexto del Pacto de Valledupar

Los hechos se remontan a la mesa de conversaciones celebrada en Valledupar entre el veintidós y el veinticuatro de octubre de 2025, cuando once antiguos jefes paramilitares, incluidos Mancuso y alias Jorge 40 (Rodrigo Tovar Pupo), firmaron la Declaración de Valledupar por el cierre del proceso de paz con las extintas Autodefensas Unidas de Colombia. En ese escenario se buscaba abordar las dimensiones políticas y económicas del paramilitarismo, la llamada parapolítica y paraeconomía, y el documento final incluyó compromisos para sistematizar información sobre vínculos políticos y económicos, devolver bienes a las víctimas y garantizar seguridad jurídica bajo el marco de la justicia restaurativa. Según De Currea-Lugo, los antiguos paramilitares se negaron a rendir nuevos testimonios por las consecuencias penales y las preocupaciones sobre su seguridad jurídica, y sostiene además que los borradores del pacto fueron modificados, por lo que solo el documento final firmado por las partes tiene validez.

Fue en ese contexto que se produjeron los contactos entre De Currea-Lugo y Mancuso el veintitrés de mayo y el trece de junio de 2026, cuando un audio enviado al exjefe paramilitar se convirtió en el centro de la controversia. En la grabación se escucha al exasesor decir: «Sin eso vamos a perder, hermano. Y yo creo… con todo respeto, creo que tú tienes en la mano ese golpe de opinión». La revista Semana reveló además que De Currea-Lugo registró 518 ingresos y 440 salidas de la Casa de Nariño entre 2022 y 2026, datos que han alimentado las suspicacias sobre el alcance de su gestión. El implicado admite haber contactado a Mancuso, pero niega de manera categórica que hubiera actuado por instrucciones del Gobierno o que hubiera ofrecido dinero, beneficios o favores a cambio de declaraciones falsas.

«No recibí instrucciones del presidente Petro para obtener declaraciones contra Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella ni ninguna otra persona, ni realicé gestiones encaminadas a obtenerlas».

Víctor de Currea-Lugo, exasesor presidencial

En un comunicado público de once puntos, De Currea-Lugo defendió su actuación y explicó que la entrevista que buscaba con Mancuso tenía fines periodísticos y de aporte al debate electoral. Según su relato, el exjefe paramilitar no respondió a los contactos posteriores y la entrevista nunca se realizó. El escándalo se suma a una ya larga lista de controversias alrededor de la política de Paz Total del Gobierno Petro y sus contactos con antiguos comandantes de las AUC, en un momento en que el país se prepara para las elecciones. No es el primer episodio que pone a De Currea-Lugo en el ojo del huracán: Petro llegó a proponerlo como embajador en Emiratos Árabes Unidos, pero el nombramiento no se concretó por denuncias de presunto acoso sexual, y en septiembre de 2025 actuó como traductor del presidente en la manifestación pro Palestina en Times Square, Nueva York, donde también participó Roger Waters. Sobre aquella jornada, el propio De Currea-Lugo escribió en su columna: «Me han acusado de no saber inglés, por mi acento de Bosa al traducir al presidente Petro en las calles de Nueva York».

Un perfil polémico que cierra su paso por el Gobierno

Autor de más de una decena de libros y colaborador de El Espectador, De Currea-Lugo ha construido una carrera marcada por su trabajo en zonas de conflicto y su activismo humanitario, pero también por la controversia política. Su renuncia al cargo de asesor para Oriente Medio, presentada en marzo y aceptada el primero de abril, se conoció justo cuando el escándalo del audio empezaba a tomar fuerza. Desde entonces, el exfuncionario ha insistido en que no coordinó ninguna maniobra con la Casa de Nariño y ha pedido que se investigue la filtración de sus comunicaciones privadas. Mientras tanto, el Pacto de Valledupar y sus efectos en la política de paz siguen generando un intenso debate en el país, con la sombra del paramilitarismo y sus vínculos políticos aún lejos de disiparse.

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