La actriz colombiana Marcela Carvajal, reconocida por sus protagónicos en *Perfil Falso* y *Hasta que la plata nos separe*, reveló en el pódcast *Microdosis de Amor Propio*, conducido por su colega y amiga Katherine Porto, los detalles más íntimos de su separación de Beto Gaitán después de 17 años de matrimonio. En una conversación cargada de honestidad y emotividad, Carvajal confesó que su relación se había convertido en «una relación de compañeros, pero no de pareja», un reconocimiento que llegó después de años de postergar una decisión que, según sus palabras, ya estaba tomada mucho antes de hacerse efectiva.
La familia había construido su vida en Los Ángeles, Estados Unidos, durante 17 años, lejos de su red de apoyo en Colombia, lo que hizo particularmente difícil concretar la separación física. La actriz relató que incluso los incendios que azotaron la ciudad californiana forzaron una evacuación que terminó postergando la ruptura: la familia se trasladó a otro sitio, luego Beto Gaitán volvió a la casa y «no había como una real separación». No fue hasta que la convocatoria para grabar la tercera temporada de *Perfil Falso* en Colombia, sumada al deseo de su hija menor, Luciana, de terminar el bachillerato en el país, que la separación definitiva se hizo posible. La hija mayor, Crystal, permaneció en Los Ángeles terminando sus estudios, donde además se desempeñaba como capitana de su equipo de atletismo.
El momento que detonó todo fue una conversación con Crystal, cuando esta empezaba a salir con chicos. Carvajal le aconsejó que solo aceptara a alguien que la tratara con generosidad y respeto, y la hija le respondió con una pregunta que la dejó muda: «Y mamá, ¿tú por qué sigues casada?». En ese instante, la actriz se enfrentó a una verdad incómoda. «Me quedé muda y ahí dije: ‘¿Qué ejemplo le estoy dando a mis hijas?’ Estamos juntos, pero es una relación fría, es una relación de compañeros, pero no de pareja. Y yo no quiero eso para mis hijas», recordó durante la entrevista.
El doloroso proceso de volver a empezar
Marcela Carvajal describió su proceso de reconstrucción como un renacimiento, una etapa que comparó con un parto doloroso y que coincidió con su participación en la octava temporada de *MasterChef Celebrity*. «Creo que lo más duro ya pasó. Ese paso por el túnel cuando uno está naciendo, porque es como un parto, coincidió con MasterChef. Fue un parto doloroso, pero también estaba ocupada aprendiendo otra cosa, que era cocinar», confesó. Al mismo tiempo, la convocatoria para *Perfil Falso* en Colombia y el apoyo incondicional de su hermano, que asumió el papel de «el hombre de la casa», así como de amigos cercanos, fueron pilares fundamentales en su proceso de sanación. «Comienzan a pasar cosas en tu vida que, ¡za!, te agarras de acá; ¡fa!, pasa esto otro. Y comienzas a fluir y comienzas a armarte. Sin rencores, sin rabias, porque eso también te va carcomiendo», agregó.
«Uno se separa años antes de tomar la decisión, pero cuando la tomamos, la tomamos.»
Marcela Carvajal, actriz
La actriz fue contundente al explicar por qué la decisión recayó sobre ella. «Nosotras vivimos el duelo mucho antes. La mujer puede tomar la decisión porque no se siente bien, porque no es saludable para sus hijos. Un hombre jamás va a tomar la decisión por eso», afirmó, aunque aclaró: «Hay excepciones, ojo». Sobre su expareja, Beto Gaitán, no tuvo más que palabras de respeto y cariño. «Hacíamos un buen equipo. Beto es un muy buen papá y cuando estamos juntos la pasamos siempre rico. En muchas cosas nos sintonizamos muy bien en los principios y virtudes que debe tener una persona. Coincidíamos en los valores que queremos inculcarles a nuestras hijas. Nos gustaban las mismas actividades: comer, hacer ejercicio, conocer nuevos sitios. Entonces, acabar con eso era doloroso», relató entre recuerdos.
El momento de comunicar la decisión también fue narrado con franqueza. «Le dije: Beto, tú eres muy lindo, muy joven; levántate una mujer por la que sientas maripositas en el estómago y también déjame a mí mirar y sentir. Creo que nos merecemos tener otro tipo de pareja y otro tipo de vida. Y así comencé», recordó. También se refirió a las críticas que recibió por tomar esa decisión a su edad, respondiendo con una reflexión poderosa: «Al principio mucha gente decía: ‘¿Pero usted a estas alturas?’. Eso también te hace pensar, hasta que dije: ¿a qué? Cuando me dicen ‘a estas alturas de la vida’, yo digo: ¿eso qué significa? ¿Que me voy a morir? La única condición para morirse es estar vivo. Yo nunca pienso que hay una fecha de caducidad. Mientras esté viva, siempre va a haber una primera vez».
«Llevo una temporada de volver a empezar después de 17 años de casada. Volver otra vez a Colombia, pero separada, con una hija por fuera del país, pero con otra aquí también terminando el bachillerato. Es como volver otra vez a armarme.»
Marcela Carvajal, actriz
La entrevista, que surgió en el marco de la amistad y la cercanía que Carvajal y Porto forjaron durante la grabación de *Hasta que la plata nos separe*, dejó ver a una mujer decidida a seguir adelante pese al dolor. «¿Duele? Sí. ¿Que uno tiene pensado un montón de cosas? Sí. ¿Que se destruyen sueños? Sí, eso es doloroso, sin duda. Pero si uno no intenta seguir caminando, ya se murió. Y estamos vivos, entonces hay que seguir moviéndose», sentenció la actriz, quien hoy transita una nueva etapa en Colombia, reconstruyendo su vida, su carrera y su hogar junto a su hija Luciana, con la certeza de que la vida siempre ofrece una nueva oportunidad para empezar.










