El Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella y el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, oficializó un recorte histórico al Presupuesto General de la Nación para 2026 por valor de 13,8 billones de pesos, equivalentes al 0,7 por ciento del Producto Interno Bruto del país. La decisión quedó consignada en el Decreto 1585 del 22 de octubre de 2025, luego de que el Consejo de Ministros autorizara el pasado 29 de agosto una reducción de hasta 21,9 billones de pesos, dejando un margen de 8,1 billones para eventuales nuevos ajustes durante la vigencia fiscal. El recorte se fundamenta en los artículos 76 y 77 del Estatuto Orgánico del Presupuesto y responde a la insuficiencia de los recaudos nacionales para cubrir la totalidad de los gastos y obligaciones del Estado, así como a la imposibilidad de las apropiaciones aprobadas por el Congreso para atender los gastos previstos en el artículo 347 de la Constitución.
Del monto total del ajuste, 10,75 billones de pesos corresponden al aporte de la nación y 3,06 billones a recursos propios de las entidades. La reducción se distribuye en tres grandes rubros: el servicio de la deuda pública se recorta en 4 billones de pesos; los gastos de funcionamiento se reducen en 3 billones, principalmente mediante la disminución de contratos de prestación de servicios y compras no indispensables; y la inversión cae 6,8 billones de pesos, afectando procesos de contratación no ejecutados o considerados no prioritarios. El decreto no especifica si el recorte en el servicio de la deuda obedece a menores pagos de capital, intereses u operaciones de manejo de deuda.
Las entidades más golpeadas por el tijeretazo fiscal
El Instituto Nacional de Vías encabeza la lista de las entidades más afectadas, con un recorte de 1,44 billones de pesos, de los cuales 180.431 millones corresponden a funcionamiento y 1,26 billones a inversión. Le sigue la Aeronáutica Civil, que pierde 949.143 millones en inversión para infraestructura y transporte aéreo, y la Agencia Nacional de Infraestructura, con 393.306 millones menos. Otras reducciones significativas incluyen al Departamento Nacional de Planeación (249.549 millones, casi todo en inversión), la Presidencia de la República (191.668 millones en funcionamiento), el Ministerio de Minas y Energía (180.864 millones) y el Ministerio de Agricultura (103.202 millones). En el sector social, el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social ve diezmado su presupuesto en 367.472 millones, afectando transferencias monetarias y el programa Renta Ciudadana, mientras que el ICBF pierde 134.817 millones en inversión para primera infancia, juventud y fortalecimiento familiar. La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas sufre un recorte de 130.000 millones en inversión.
El Ministerio de Ambiente enfrenta un ajuste de 369.570 millones, de los cuales 359.112 millones son en inversión ambiental, y el Ministerio del Interior pierde 274.639 millones, distribuidos entre funcionamiento (152.595 millones) e inversión (122.044 millones). El Ministerio de Trabajo reduce 271.527 millones en funcionamiento y transferencias corrientes, y el de Educación, aunque con una cifra menor (13.341 millones), afecta programas de calidad, cobertura, fortalecimiento de educación inicial, preescolar, básica y media, jornada escolar y bienestar docente. Otras entidades como la Superintendencia de Notariado y Registro (258.610 millones de recursos propios), la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (255.273 millones en transferencias corrientes y funcionamiento carcelario), la Cancillería (69.000 millones en funcionamiento) y la Aeronáutica Civil completan el panorama de una poda que golpea a casi todos los sectores del Estado.
“El ajuste fiscal ya está en marcha”: presidente De la Espriella
«El ajuste fiscal ya está en marcha. $13,8 billones menos en el gasto del Estado»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El mandatario anunció la decisión a través de su cuenta oficial en la red social X, mientras que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, la calificó como «el primer paso para cumplir el compromiso del presidente Abelardo de la Espriella de reducir el gasto del Estado». El decreto aclara que el recorte no afecta compromisos adquiridos y legalmente perfeccionados con cargo al presupuesto vigente, y que las entidades afectadas deberán identificar las partidas específicas a reducir e informar al Ministerio de Hacienda y a la Dirección General del Presupuesto Público Nacional. El ajuste decretado deja un margen de 8,1 billones de pesos por debajo del límite autorizado por el Consejo de Ministros el 29 de agosto, lo que abre la puerta a nuevas reducciones durante el próximo año.
El gobierno de De la Espriella proyecta una estrategia de saneamiento fiscal mucho más ambiciosa mediante la Ley de Rescate Económico, que contempla una reducción del gasto estatal de aproximadamente 45 billones de pesos, equivalentes a 2,2 puntos del Producto Interno Bruto, para 2026. Este primer recorte de 13,8 billones es apenas el inicio de un proceso que promete ser uno de los mayores ajustes fiscales de la historia reciente de Colombia, en medio de la difícil coyuntura de menores recaudos y el compromiso del Ejecutivo de cumplir con las metas fiscales sin afectar los compromisos legales ya perfeccionados.










