El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, propuso este domingo elevar el rendimiento del cultivo de papa en Colombia de un promedio de treinta toneladas por hectárea a cerca de cincuenta, con el fin de reducir los costos de producción, contener el alza de los precios al consumidor y reforzar la seguridad alimentaria del país. La iniciativa fue presentada durante su visita al Centro Agroindustrial de la Papa, ubicado en Villapinzón, Cundinamarca, un municipio que se consolidó como uno de los principales polos paperos de la región. Allí, el funcionario explicó que la meta solo será posible con la incorporación de tecnología, mejores prácticas agrícolas y sistemas de riego eficientes.
El anuncio se produce en un momento crítico para el sector, pues la menor oferta del tubérculo encareció el producto para los consumidores durante 2026. La Federación Colombiana de Productores de Papa, Fedepapa, estimó una reducción del ocho por ciento en la producción durante septiembre y proyecta una baja de entre el trece y el quince por ciento para octubre. Esta situación golpea directamente a los alrededor de noventa mil productores que dependen del cultivo, de los cuales el noventa y cinco por ciento trabaja en predios de menos de tres hectáreas y el ochenta por ciento en lotes que no superan una hectárea.
Costos que ahogan al productor
El alto costo de cultivar una hectárea de papa —que hoy asciende a unos treinta y cinco millones de pesos— es uno de los principales obstáculos para la rentabilidad del campo. Según detalló el Ministerio, la mano de obra y el arrendamiento de la tierra concentran el cincuenta por ciento de esa inversión, lo que deja márgenes mínimos para los pequeños agricultores. «Es necesario aumentar la productividad y reducir costos, pasando de rendimientos promedio de treinta toneladas por hectárea a cerca de cincuenta», afirmó Dangond, quien insistió en que la eficiencia debe ser el eje de la política agropecuaria del Gobierno.
«Es necesario aumentar la productividad y reducir costos, pasando de rendimientos promedio de treinta toneladas por hectárea a cerca de cincuenta»
Indalecio Dangond, ministro de Agricultura
Para lograrlo, el funcionario propuso una estrategia integral que incluye la comercialización con valor agregado —limpieza, clasificación, empaque y estandarización del producto—, así como la mejora en el acceso al crédito a través de contratos forward con respaldo de la Bolsa Mercantil de Colombia, el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario y el Fondo Agropecuario de Garantías. También mencionó la asociatividad, las cooperativas y los bancos de maquinaria como herramientas para que los pequeños agricultores puedan acceder a equipos que hoy les resultan inalcanzables.
Dangond aprovechó la visita para hacer un llamado directo a los consumidores. «Cuando vayan a consumir hamburguesas, pregunten si la papa que les van a servir es colombiana», dijo, en una clara invitación a valorar el producto nacional frente a las importaciones. La caída previa de los precios, sumada a la reducción de oferta, ha generado un escenario paradójico en el que ni los productores ni los compradores terminan beneficiados, de ahí la urgencia de intervenir en la cadena.
Derogatoria de las APPA en el Suroeste antioqueño
Durante la misma jornada, el Ministro firmó la derogatoria de las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) en diecinueve municipios del Suroeste antioqueño, una medida que deja sin efecto restricciones sobre 102.801 hectáreas, equivalentes al veintinueve por ciento del territorio. El anuncio se realizó el sábado veinticuatro de octubre de 2026 en Fredonia, durante el XXXVII Encuentro de Dirigentes del Suroeste Antioqueño, y contó con el respaldo del presidente Abelardo de la Espriella, quien impulsó este compromiso. «A partir de hoy estamos liberando 102.801 hectáreas, en 19 municipios del Suroeste antioqueño, que en el anterior Gobierno estaban ‘secuestradas’, con la desafortunada y disparatada medida de las APPA», declaró el funcionario.
«A partir de hoy estamos liberando 102.801 hectáreas, en 19 municipios del Suroeste antioqueño, que en el anterior Gobierno estaban ‘secuestradas’, con la desafortunada y disparatada medida de las APPA»
Indalecio Dangond, ministro de Agricultura
El Ministerio señaló que la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) detectó fallas estructurales en la delimitación de estas áreas, entre ellas problemas de precisión cartográfica, exclusiones incompletas de zonas protegidas, inconsistencias en los límites y vacíos en los procesos de consulta previa. La derogatoria de las APPA en esta región se suma a las ya realizadas en Cundinamarca y La Guajira, y continuará la próxima semana en Córdoba y luego en Tolima. «No quedará ninguna APPA en Colombia», advirtió Dangond, quien subrayó que la medida permite a los municipios definir el ordenamiento de su territorio dentro del marco legal vigente.
La propuesta de elevar la productividad de la papa se enmarca en una visión más amplia del Ministerio, que en el debate del Presupuesto 2027 ya había anticipado que no solicitaría recursos adicionales para el sector y apostaría por ganar eficiencia, incluso con la reducción de la contratación por prestación de servicios. Ahora, con la meta de alcanzar las cincuenta toneladas por hectárea, el Gobierno busca demostrar que es posible producir más con menos, aliviar la presión inflacionaria sobre un alimento básico de la canasta familiar y garantizar que los pequeños paperos del país puedan vivir dignamente de su trabajo.









