El exentrenador de Once Caldas, Hernán Darío Herrera, expresó su tristeza por la falta de comunicación del delantero Dayro Moreno tras su salida del club, en unas declaraciones publicadas el 27 de octubre de 2026 por El Colombiano. Herrera, quien dirigió al equipo blanco en 157 partidos con una eficacia del 51,94 %, recordó que fue precisamente él quien respaldó a Moreno cuando el artillero llegó al conjunto de Manizales en condiciones difíciles, casi al borde del retiro. En la entrevista concedida al medio antioqueño, el técnico manifestó su decepción porque, pese a ese apoyo, el jugador no se comunicó con él después de que Herrera abandonara la institución.
La relación entre ambos se remonta a 2018, cuando compartieron en Atlético Nacional, y posteriormente Herrera asumió como entrenador de Once Caldas junto a Pedro Sarmiento. En ese momento, según relató el exentrenador, Moreno ya estaba «de salida» y «como retirado», pero él decidió apostar por su talento. «Dayro Moreno ya estaba de salida, ¿cierto? Estaba como retirado, entonces yo, pues, le dije: ‘Dayro, venga, usted es el goleador’», manifestó Herrera, quien destacó que esa confianza permitió que el delantero volviera a ser determinante en el equipo. No obstante, el silencio del futbolista tras la partida del técnico generó un profundo malestar. «Yo me siento triste con Dayro, porque con esa salida ni una llamada, ¿no? Ni una llamada, que eso es lo triste», confesó.
La gestión de Herrera en Once Caldas
Durante su paso por el club, Herrera logró alejar al equipo de la zona de descenso, una situación que describió con dramatismo al recordar el apoyo de la afición. «La gente llegaba al estadio a llorar, se arrodillaba. ‘Profe, no nos deje descender. Profe, no nos dejen ir para la B’», relató el técnico, quien también comparó ese temor con la situación actual de otros equipos. A pesar de la salida, que se concretó tras un acuerdo con la directiva, Herrera no guarda rencor hacia la institución y aseguró que nunca recibió insultos fuera del estadio durante su estadía en Manizales. «No tengo que quejarme de la junta directiva del Once y me siento orgulloso de haber estado con ellos», afirmó, agradeciendo además a Jaime Pineda, a su familia y a los directivos por el trato y el cumplimiento económico.
El exentrenador también quiso dejar claro que su sentir hacia Dayro Moreno no es de enfrentamiento, sino de extrañeza por la falta de gestos. «Yo lo quiero a él y yo creo que estoy muy agradecido también con Dayro», precisó Herrera, quien esperaba al menos una llamada del delantero tras el fin de su ciclo en el club. Las declaraciones reflejan la complejidad de las relaciones en el fútbol, donde los lazos forjados en la cancha no siempre se traducen en vínculos personales duraderos. Mientras Herrera cierra su etapa en Manizales con la satisfacción de haber cumplido su objetivo, la sombra de un silencio no esperado lo acompañará en el recuerdo de su paso por el banquillo blanco.
«Yo me siento triste con Dayro, porque con esa salida ni una llamada, ¿no? Ni una llamada, que eso es lo triste»
Hernán Darío Herrera, exentrenador de Once Caldas










