Un fuerte aguacero azotó durante la noche del miércoles 28 de octubre al municipio de Soacha, en Cundinamarca, convirtiendo calles y avenidas en verdaderos canales de agua y dejando múltiples vehículos varados a merced de la corriente. El primer balance oficial, entregado por las autoridades municipales, reportó cero personas heridas y ninguna vivienda afectada, aunque la movilidad se vio seriamente comprometida, especialmente en la Autopista Sur, el corredor principal que comunica a Soacha con Bogotá. Vecinos y conductores afectados compartieron en redes sociales videos que mostraban automóviles flotando o atrapados por la corriente, motivando de inmediato pedidos de intervención a la Alcaldía.
Puntos críticos y afectaciones en los barrios
Las inundaciones se sintieron con mayor fuerza dentro de los barrios que en los grandes corredores viales. Según detalló el diario El Tiempo, la calle 15, en la comuna 6, se convirtió en uno de los puntos más críticos: allí vecinos y comerciantes debieron interrumpir sus actividades y buscar resguardo ante el rápido ascenso del nivel del agua. En el barrio Portoalegre, específicamente en el cruce de la carrera 17 con calle 21, un residente registró con su celular la imagen de varios vehículos afectados por la acumulación de agua. La Autopista Sur, aunque no presentó cierres totales, registró encharcamientos importantes y el paso vehicular hacia Bogotá se tornó lento, obligando a los conductores a avanzar con extrema precaución.
Ante la emergencia, equipos municipales se desplegaron para iniciar labores de limpieza y revisión de los sistemas de drenaje, según el reporte oficial. El episodio ocurre en medio de una temporada de lluvias que ha puesto en evidencia un problema recurrente: ciudadanos de diversos sectores de Soacha reclaman a la Alcaldía por inundaciones repetidas cada vez que aumentan las precipitaciones. A diferencia de episodios anteriores, en esta ocasión la afectación se concentró dentro de los barrios, dejando a decenas de conductores varados y a la comunidad nuevamente en alerta ante la falta de soluciones estructurales para el manejo de aguas lluvias.










