El presidente Abelardo de la Espriella ordenó este miércoles 28 de octubre de 2026 la deportación inmediata de los migrantes venezolanos en situación irregular que tengan anotaciones judiciales o sean sorprendidos delinquiendo en Bogotá. La medida, anunciada tras un consejo de seguridad encabezado por el mandatario junto al alcalde Carlos Fernando Galán y la cúpula militar, busca frenar el accionar de organizaciones criminales que han encontrado en la capital colombiana un escenario para la extorsión y otros delitos. “Los que estén delinquiendo y tengan anotaciones los vamos a deportar sin ninguna dilación y es la orden que le he dado al Director de Migración Colombia”, afirmó De la Espriella, en referencia al titular de la entidad, José Luis Castañeda.
La decisión se sustenta en las cifras oficiales que reportan más de 148.000 migrantes venezolanos en condición irregular en Bogotá, una población que, según el Gobierno, ha sido aprovechada por estructuras delincuenciales como el ELN, el Tren de Aragua, Los Ingenieros y El Mesa. Durante la misma jornada, la Fuerza Pública, el Ejército y el CTI de la Fiscalía ejecutaron la Operación Kratos, un gigantesco operativo que dejó 172 capturas —104 por orden judicial y 68 en flagrancia—, 114 allanamientos, y la incautación de 11 armas de fuego, tres granadas, 72 cartuchos, 4,6 kilogramos de estupefacientes y 250 papeletas de tusi, además de dinero en efectivo y 34 celulares. De los capturados, 92 fueron detenidos por concierto para delinquir, 29 por tráfico de estupefacientes, 22 por hurto, 15 por porte ilegal de armas y tres por homicidio, mientras que un hombre murió abatido al oponer resistencia. En total, más de 1.400 integrantes de la fuerza pública y el CTI participaron en el despliegue, que se concentró en las localidades de Suba, Kennedy y Ciudad Bolívar, con un refuerzo del control militar en la zona de Sumapaz y el corredor Usme-Sumapaz.
Coordinación Nación-Distrito y traslados de presos
El presidente De la Espriella subrayó que “ningún colombiano tiene por qué pagarle a un criminal para poder trabajar, vivir y transitar”, en alusión a los comerciantes y transportadores que han sido víctimas recurrentes de extorsión en esas localidades. Para garantizar la efectividad de la ofensiva, el mandatario dispuso que los capturados en Bogotá no permanezcan detenidos en la ciudad: “A todos los bandidos que estamos capturando en Bogotá no los vamos a dejar detenidos en Bogotá, los vamos a llevar a otros departamentos”. La orden incluye al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), que deberá trasladar a los reclusos que continúan delinquiendo desde las prisiones capitalinas, cortando así su capacidad de operar. El alcalde Galán, por su parte, respaldó la hoja de ruta que establece consejos de seguridad mensuales durante lo que resta de 2026, con el objetivo de sostener la presión contra las estructuras criminales.
El presidente no detalló qué tipo de anotaciones serán consideradas para ejecutar las deportaciones, pero advirtió que no se vinculará expresamente a los migrantes venezolanos irregulares con el Tren de Aragua, aunque sí mencionó a esa organización entre las principales amenazas. “Vamos a fortalecer todos los días la coordinación entre la Nación y el Distrito para atender la situación de los migrantes venezolanos en condición irregular en el marco de la ley”, puntualizó De la Espriella. La Operación Kratos, definida como la primera de una serie de acciones contra el crimen, incluyó además un componente de protección de niños y adolescentes frente al reclutamiento por parte de organizaciones criminales, así como la intensificación de controles en centros penitenciarios para impedir extorsiones desde adentro.
«Los que estén delinquiendo y tengan anotaciones los vamos a deportar sin ninguna dilación y es la orden que le he dado al Director de Migración Colombia»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia










