La Junta Directiva del Banco de la República autorizó la compra directa de US$2.000 millones al Gobierno nacional, operación que deberá concretarse antes de que finalice 2026. El objetivo es fortalecer las reservas internacionales del país en un contexto de alta incertidumbre global, con tasas de interés elevadas y condiciones financieras restrictivas. La decisión, anunciada por el presidente y gerente del Banco, Leonardo Villar, responde a una solicitud expresa del Ejecutivo para revisar la posibilidad de adquirir un monto significativo de divisas.
La transacción se realizará con dólares que el Estado colombiano obtuvo recientemente mediante la colocación de bonos en el mercado internacional por US$5.200 millones, según detalló Villar. A cambio de los dólares, el Ministerio de Hacienda recibirá pesos colombianos calculados con la Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente el día de la operación, por lo que el valor final en moneda local dependerá de la cotización cambiaria en ese momento. El banco central no informó si la compra se ejecutará en una sola transacción o mediante varias compras escalonadas.
Reservas confortables, pero mejorables
Villar explicó que la situación actual de las reservas internacionales es “confortable”, aunque consideró viable elevarlas para acercarse más al nivel óptimo. “El Gobierno le hizo al BanRep una solicitud expresa de revisar la posibilidad de comprar directamente un monto importante de recursos. El Banco consideró que esa compra era viable, por cuanto la situación de reservas internacionales, aunque es confortable, puede estar aún mejor y podemos ubicarnos más cerca todavía de lo que se considera óptimo”, señaló el directivo en declaraciones citadas por Valora Analitik.
“Ciertamente, la disponibilidad de recursos por parte del Gobierno está vinculada con la colocación grande que hizo el Gobierno de bonos en el mercado internacional hace unos pocos días (unos US$5.200 millones)”
Leonardo Villar, presidente y gerente del Banco de la República
Esta operación se suma al programa regular de acumulación de reservas internacionales que el Emisor ejecuta desde agosto de 2026, el cual continuará con las mismas condiciones y calendario anunciados previamente. Las reservas internacionales son activos externos administrados por la autoridad monetaria que funcionan como un respaldo frente a choques externos, dificultades de financiamiento o episodios de volatilidad en los mercados financieros. La Junta Directiva ya contempló la necesidad de medidas compensatorias para que el impacto de la compra sobre la liquidez en pesos no desalinee las tasas de corto plazo con la tasa de política monetaria, aunque no se detallaron los instrumentos específicos ni el volumen de operaciones que podría utilizar el Banco para mitigar ese efecto.
El banco central tampoco anunció cambios en la tasa de interés de política monetaria como consecuencia de la adquisición. La decisión de autorizar la compra directa de US$2.000 millones refleja la voluntad de ambas instituciones de robustecer el colchón de divisas del país en un entorno internacional que, según la propia Junta Directiva, sigue caracterizándose por una “alta incertidumbre” y “condiciones financieras estrechas”.










