Madre de estudiante asesinado en Bogotá pide que Halloween no deje más violencia

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Un año después del asesinato de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, ocurrido el 31 de octubre de 2025, su madre, Mónica Jaramillo Buitrago, alzó la voz para pedir que las celebraciones de Halloween no se conviertan nuevamente en escenarios de violencia e intolerancia. Este llamado cobra especial relevancia tras conocerse la condena en primera instancia contra dos acusados por el crimen que arrebató la vida al joven de 20 años, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes. La madre relató el profundo impacto emocional que ha significado la pérdida de su hijo, asesinado al regresar de una fiesta de disfraces en Bogotá, y compartió los avances judiciales del caso.

Jaime Esteban fue atacado cuando volvía a casa en compañía de un amigo luego de una fiesta. Esa misma noche, su madre perdió contacto con él y, ante la falta de respuesta, logró comunicarse con el acompañante, quien informó que el joven había sido trasladado inicialmente a un centro médico de Chapinero y posteriormente al Hospital Simón Bolívar. Moreno presentaba sangre en las vías respiratorias y compromiso cerebral, por lo que requirió una intervención quirúrgica de urgencia. Los médicos pidieron 48 horas para evaluar su evolución, pero finalmente falleció el mismo día a causa de las graves lesiones. Quienes lo conocían lo describen como un apasionado del ajedrez —deporte que practicaba desde los ocho años—, seguidor del club Independiente Santa Fe, con fuerte interés en la tecnología y el fútbol. La noche del ataque había compartido con excompañeros de colegio, amigos de la universidad e integrantes de la selección de ajedrez, y su último mensaje a su madre fue para avisarle que regresaría acompañado de un amigo llamado Juan David.

“La vida se derrumba completamente, se rompe en mil pedazos. Aquí se sobrevive el día a día”, expresó Mónica Jaramillo al recordar el momento en que recibió la devastadora noticia. La familia conserva un altar en la sala de su vivienda con fotografías, velas, flores, figuras de ajedrez y objetos de Santa Fe y Barcelona, construido junto a los amigos del joven como un espacio de memoria y homenaje. “Ninguna diferencia puede valer más que la vida de un joven”, enfatizó la madre, quien no asistió a la mayoría de las audiencias judiciales pero participó en la etapa final del juicio.

Avances judiciales y cuestionamientos

La justicia estableció responsabilidades contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, quienes fueron condenados en primera instancia a 37 años y seis meses de prisión. A pesar de reconocer la condena, Mónica Jaramillo cuestionó la violencia excesiva del ataque y la omisión de testigos durante el proceso, señalando que “nada se devuelve, nada se repara. Y nada justifica estos actos”. Asimismo, reveló que en el expediente figura vinculada penalmente Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, sobre quien pesa una orden de captura y circular roja de Interpol. La madre también mencionó a Bertha Yohana Parra Torres y Amber Beatriz Ruiz Villamizar como personas relacionadas con el contexto de los hechos, pero sin vínculo penal.

«Ninguna diferencia puede valer más que la vida de un joven»

Mónica Jaramillo Buitrago, madre de la víctima

La familia recibe acompañamiento de la Unidad de Vida de la Fiscalía General de la Nación, y la madre agradeció expresamente la labor de los funcionarios Jorge Sandoval y Elsa Cristina Reyes. El 4 de noviembre de 2025, compañeros y amigos despidieron a Jaime Esteban en la Universidad de los Andes, un homenaje que refleja el vacío que dejó su partida. Al cumplirse un año del homicidio, el llamado de Mónica Jaramillo resuena con fuerza: que ninguna celebración, ninguna diferencia, termine por cobrarse la vida de otro joven.

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