Cuestionan traslado de biblioteca de Cancillería en Bogotá por lluvia y rumores

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La Cancillería de Colombia trasladó la Biblioteca Marco Fidel Suárez desde la antigua capilla del Palacio de San Carlos hasta la nueva sede de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo, en medio de cuestionamientos por las condiciones de manipulación de los libros y rumores no confirmados sobre la intención de convertir el espacio original en una capilla para celebrar misas. El proceso, que comenzó el 29 de octubre, fue acompañado técnicamente por la Biblioteca Nacional de Colombia, que realizó evaluaciones el 16 de octubre y entregó recomendaciones para el embalaje, transporte y recepción de más de 21.000 ejemplares que conforman la colección bibliográfica.

Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado oficial, la integración física de la biblioteca a la Academia Diplomática responde a una reorganización de espacios institucionales y a criterios de austeridad y eficiencia del gasto público. «Esta convergencia fortalecerá las capacidades académicas de la Cancillería y contribuirá a la consolidación de un ecosistema de conocimiento especializado al servicio de la política exterior colombiana», señaló la entidad. La medida busca fortalecer las actividades de formación, investigación y gestión del conocimiento, aunque no logró disipar las inquietudes generadas en redes sociales por las imágenes de cajas con libros siendo transportadas bajo la lluvia, que pusieron en duda la conservación del material.

Detalles del traslado y la colección

El proceso incluyó la participación de dependencias internas como la Biblioteca, la Academia Diplomática, el Archivo y la Oficina Asesora de Planeación, que establecieron una cadena de custodia de las colecciones. Se estima que el traslado concluirá en aproximadamente una semana, y alrededor de 2.000 volúmenes del archivo patrimonial permanecerán en el edificio Olaya Herrera, dentro del Palacio de San Carlos. La colección bibliográfica reúne materiales de derecho, filosofía, historia, política internacional y relaciones exteriores, además de documentos sobre tratados limítrofes, conferencias panamericanas y memorias de la actividad diplomática colombiana.

La Cancillería informó que realizó actividades de inventario, valoración documental y organización especializada que permitieron identificar ejemplares duplicados y materiales que requieren tratamientos particulares, aunque no detalló cantidades. La entidad continuará coordinando labores con dependencias académicas, administrativas y técnicas para completar la integración de la biblioteca a la nueva sede de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo.

«Una de las decisiones tomadas se trata de la integración física de la Biblioteca Marco Fidel Suárez a la Academia Diplomática. Esta convergencia fortalecerá las capacidades académicas de la Cancillería y contribuirá a la consolidación de un ecosistema de conocimiento especializado al servicio de la política exterior colombiana»

Comunicado oficial de la Cancillería de Colombia

Pese a los argumentos institucionales, la controversia persiste. El retiro de los libros de la antigua capilla fue asociado por algunos sectores con la intención de recuperar ese espacio para la celebración de misas, rumores que la Cancillería no confirmó ni desmintió explícitamente en su comunicado. La medida se inscribe en un proceso más amplio de reorganización institucional que, según la entidad, busca optimizar recursos y potenciar el perfil académico de la diplomacia colombiana, mientras la comunidad académica y del patrimonio cultural observa con atención el destino final de la biblioteca.

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