El excongresista Miguel Polo Polo, de 28 años, quien ocupó una curul afro en la Cámara de Representantes, relató que durante un viaje internacional de 18 días sufrió una crisis hipertensiva que por poco le cuesta la vida. El primer episodio ocurrió en Ciudad de México, donde su presión arterial se disparó a 200 sobre 100, una cifra que el propio Polo Polo calificó como “una locura total”. Tras recibir atención médica en una clínica de urgencias, logró estabilizarse, pero al regresar a Colombia experimentó un segundo episodio, también por la suspensión voluntaria de sus medicamentos.
Polo Polo había dejado de tomar sus fármacos para la presión arterial alta durante los 18 días que duró su travesía, que incluyó visitas a Miami, Orlando y Las Vegas. En Orlando, a pesar de su miedo a las montañas rusas, se subió a varias atracciones en parques como Disney y Universal. Durante el viaje, según contó, comenzó a sentirse mal: “No podía respirar, no podía caminar”. La falta de acceso a los medicamentos en Estados Unidos, donde se requiere receta médica para adquirirlos, agravó la situación. En sus propias palabras, “casi me les voy” y “casi me da un infarto”.
Recuperación y aprendizaje
Actualmente, Polo Polo asegura que ha retomado sus medicamentos de forma regular y que su corazón se encuentra en buen estado, gracias a que ahora lleva una vida saludable. “Estoy tomando mis medicamentos”, afirmó, mientras reflexiona sobre la gravedad de haber subestimado el riesgo de interrumpir un tratamiento necesario. El episodio se suma a una serie de anécdotas personales que el excongresista ha compartido públicamente, y adelantó que planea contar otras experiencias de su etapa como congresista.
«No me tomé los medicamentos, no podía respirar, no podía caminar»
Miguel Polo Polo, exrepresentante a la Cámara










