El presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora, propuso durante el Congreso Colombiano de la Construcción 2026 que el salario mínimo para 2027 aumente entre el 8% y el 9%, calificando este rango como “razonable” tanto para la economía como para los trabajadores. La declaración se produce antes del inicio formal de la mesa de concertación tripartita entre Gobierno, empresarios y centrales obreras, que definirá el ajuste del salario mínimo. Mora, quien lidera la entidad del Grupo Cibest, explicó que su propuesta se basa en la fórmula tradicional colombiana de inflación más productividad, a la que sugirió añadir algunos puntos adicionales para compensar la pérdida del poder adquisitivo.
Según el directivo, la inflación proyectada para 2026 se sitúa en 6,29%, mientras que la productividad estimada oscila entre 1,5 y 2 puntos porcentuales. De aplicar este mecanismo, el incremento resultante se ubicaría en el rango del 8% al 9%, lo que llevaría el salario mínimo mensual de los actuales $1.750.905 a un monto de hasta $1.912.905 en 2027, sin incluir el auxilio de transporte. Mora defendió la necesidad de acogerse a este esquema de cálculo, que describió como un mecanismo con años de trayectoria en el país, diseñado para compensar a los trabajadores por la inflación y reconocer la productividad.
«Algo entre el 8%, 8,5%, 9% podría ser un tema muy razonable para la economía y para los trabajadores»
Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia
La propuesta de Mora llega en un escenario marcado por el incremento histórico del 23,7% aplicado al salario mínimo en 2026 durante el gobierno de Gustavo Petro. Ese ajuste, que buscó recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores, generó una presión adicional sobre los costos empresariales y la inflación. De hecho, según el Índice Davivienda, los precios de la vivienda de interés social (VIS) subieron un 10,5% anual, un incremento que el analista Diego Faccini atribuyó directamente al alza salarial del año anterior. En este contexto, Mora insistió en que el nuevo ajuste debe ser equilibrado para no trasladar una presión desproporcionada a los precios.
Frente a esta posición empresarial, los trabajadores, representados por el exdirigente de la CUT Fabio Arias, han planteado una propuesta alternativa que exige un aumento no inferior al 38%, muy por encima del rango sugerido por el banquero. Esta disparidad de posturas anticipa un debate intenso en la Comisión Permanente de Concertación, donde el Gobierno Nacional, los gremios y las centrales obreras buscarán un acuerdo que equilibre la recuperación del poder adquisitivo con la estabilidad económica.
Juan Carlos Mora subrayó que el salario mínimo es el sustento de millones de familias colombianas —cerca de 2,4 millones de trabajadores perciben esta remuneración—, por lo que la discusión debe incluir un “componente social” que atienda las necesidades de los sectores más vulnerables. No obstante, recalcó que la decisión final dependerá del consenso tripartito. “Colombia desarrolló un mecanismo que ya tiene años y es un tema de compensar a los trabajadores por la pérdida del poder adquisitivo; es decir, hacer crecer el salario mínimo según la inflación, evaluar la productividad y sumarle unos puntos”, afirmó. Con esta declaración, el presidente de Bancolombia dejó abierta la puerta a una negociación que promete ser crucial para el próximo año.










