GeoPark Limited formalizó este lunes 2 de noviembre de 2026 su ingreso a Venezuela con la entrada en vigencia del Contrato de Participación Productiva de 25 años para operar el bloque Bare, un activo que la petrolera de origen colombiano operará con una participación neta del 65 por ciento y cuyo desarrollo financiará en su totalidad. En paralelo, la compañía que cotiza en la Bolsa de Nueva York bajo la sigla GPRK cerró la transacción de emisión de acciones vinculada al Grupo Gilinski, que a través de Panamerican Energy Holdings S.A. recibió 42.135.872 acciones ordinarias y pasó a controlar aproximadamente el 56,3 por ciento del capital social de la petrolera.
La operación se estructuró íntegramente en papeles y sin desembolsos en efectivo: GeoPark adquirió el 95 por ciento restante de la sociedad tenedora del contrato, luego de haber tomado una participación inicial del 5 por ciento. La decisión de pagar con acciones, en lugar de caja, buscó preservar la liquidez de la compañía en un momento en que su foco se concentra en la ejecución operacional del bloque venezolano. El contrato, regido por la Ley Orgánica de Hidrocarburos de Venezuela y con Pdvsa Petróleo S.A. como contraparte, entró en vigor de forma anticipada, pues el plazo original previsto para ese hito era de 120 días y se cumplió antes de lo estimado gracias a la coordinación con la estatal venezolana.
De la firma del contrato a la toma de control en Bare
Con el contrato vigente, la hoja de ruta de GeoPark contempla la toma de control operacional del bloque antes de que concluya 2026, momento a partir del cual la compañía comenzará a consolidar financieramente el activo en sus estados de resultados. La fase inicial de redesarrollo contempla la reactivación de entre 300 y 400 pozos, la ejecución de intervenciones técnicas, conocidos como workovers, y la rehabilitación de infraestructura existente. El bloque Bare se sumará así a las operaciones que la petrolera mantiene en Colombia y Argentina, con lo que amplía su presencia en América Latina, una región donde acumula más de dos décadas de actividad.
El acuerdo incluye derechos de comercialización directa, acceso a infraestructura, cláusulas de control operacional y protecciones económicas, elementos que la compañía considera claves para sostener la inversión en un entorno complejo. La nueva fecha límite para el cumplimiento de los hitos pendientes quedó fijada el 1 de diciembre de 2026, de acuerdo con lo informado por la empresa.
«Nuestro foco ahora se traslada por completo a la ejecución operacional, empezando con una toma de control segura y disciplinada»
Felipe Bayón, presidente ejecutivo de GeoPark
Bayón subrayó que la compañía llega a esta etapa con parte del trabajo técnico ya adelantado. «Con la reactivación de los pozos ya evaluada y las actividades críticas de preparación avanzadas, contamos con la base para estabilizar la producción, reactivar la capacidad existente y progresivamente capturar el potencial sustancial del bloque Bare», señaló el directivo en el comunicado oficial con el que la petrolera anunció la entrada en vigencia del contrato.
El nuevo mapa de control accionario
La emisión de acciones a favor de Panamerican Energy Holdings S.A. reconfiguró la gobernanza de GeoPark. Mientras el Grupo Gilinski mantenga al menos el 50 por ciento de las acciones ordinarias podrá nombrar como mínimo a cinco miembros del directorio, de los cuales al menos dos deberán cumplir criterios de independencia conforme a la legislación aplicable, a las normas de la Bolsa de Nueva York y a las políticas internas de la compañía. La participación podría ampliarse además hasta cerca del 58,4 por ciento si se concretan hasta 5.421.589 acciones adicionales potenciales.
El acuerdo accionario contempla también mecanismos de protección para los minoritarios. Si el Grupo Gilinski y sus afiliadas superan el 70 por ciento de las acciones ordinarias, estarán obligados a lanzar una nueva oferta pública de adquisición en un plazo de 90 días, con un precio no inferior al promedio ponderado por volumen de negociación de los 30 días aplicables. En tanto, la oferta pública de adquisición asociada a esta operación quedó fijada en 12,22 dólares por acción, con una contraprestación máxima de 100 millones de dólares y un plazo de 90 días para su lanzamiento tras el cierre de la transacción.
Con el contrato firmado y la estructura accionaria definida, GeoPark traslada ahora la presión al terreno operativo: reactivar cientos de pozos en un bloque de larga historia productiva, estabilizar la producción y demostrar que la apuesta venezolana —la primera incursión de la compañía en ese país— puede replicar el desempeño que le ha permitido operar por más de 20 años en la región.










