Atentado en Planadas, Tolima, deja cuatro muertos, 18 heridos y 177 viviendas afectadas

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Cuatro personas muertas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de nacida, dieciocho heridos y 177 viviendas afectadas es el saldo que dejó el atentado con explosivos perpetrado la noche del domingo 1 de noviembre de 2026 en el municipio de Planadas, en el sur del Tolima. El ataque, dirigido contra una instalación militar, se produjo hacia las 9:45 de la noche mediante la activación de tres artefactos explosivos: una volqueta cargada con cilindros y el uso de drones que sobrevolaron la zona. Las detonaciones alcanzaron viviendas vecinas y el hospital municipal, cuya farmacia terminó incendiada, según los reportes oficiales conocidos hasta ahora.

Las autoridades identificaron a tres hombres como los principales señalados de haber ordenado y ejecutado el ataque, todos vinculados a las disidencias de las Farc que lidera alias Iván Mordisco. Se trata de Florentino Boyocué Tenorio, conocido con los alias de Amazonas o Leonel, cabecilla principal del Bloque Central Isaías Pardo; Andrés Calambás Hilamo, alias Iván o Yamaha, tercer cabecilla de la comisión Gerónimo Galeano; y Jhan Carlos Rodríguez Masmela, alias Chapolo, cabecilla de la estructura Ismael Ruiz. La disputa entre estas estructuras por los corredores de movilidad y las fuentes de financiación ilegal en el sur del Tolima aparece como el móvil que explica la brutalidad del atentado.

Los señalados y sus recompensas

Sobre los tres señalados pesan recompensas que evidencian la prioridad que les asignan las autoridades. Por la ubicación de alias Amazonas y alias Yamaha, la Gobernación del Tolima ofreció en agosto de 2026 hasta 100 millones de pesos, mientras que por la captura de alias Chapolo el entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció a finales de febrero de ese mismo año una recompensa de hasta 200 millones de pesos. Precisamente en esa ocasión, el funcionario declaró que se trataba de un objetivo de alto valor y envió un mensaje directo al señalado cabecilla de la estructura Ismael Ruiz.

«Declaramos objetivo de alto valor, y les está hablando es el Ministerio de Defensa, la fuerza pública, no una persona, a alias Chapolo criminal de las disidencias de alias Mordisco, que delinque, principalmente, en el área de Ataco, de Chaparral, de San Antonio, de Rioblanco. Es el criminal por quien ofrecemos hasta $200 millones de recompensa por información que nos permita capturarlo».

Pedro Sánchez, exministro de Defensa

Los prontuarios de los tres hombres son extensos. Alias Amazonas lleva ocho años vinculado a estructuras armadas ilegales y se le atribuye haber ordenado el asesinato de dos policías el 1 de agosto de 2026 en Ataco, además del hurto de armas al esquema de seguridad del alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje. A alias Yamaha se le señala de coordinar ataques con drones que causaron la muerte de dos subintendentes de la Policía en Ataco y la muerte de un soldado en Aipecito, Huila, en octubre de 2025. A alias Chapolo se le vinculan extorsiones a campesinos y comerciantes, el reclutamiento de menores y la activación de un explosivo en un puente de Rioblanco en abril de 2025.

Sin embargo, la información conocida hasta el momento no acredita la presencia de Chapolo en el atentado del 1 de noviembre ni una eventual participación en su planeación. En agosto de 2026, la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, indicó que reportes de inteligencia señalaban que el cabecilla de la estructura Ismael Ruiz se habría desplazado del Tolima hacia el Cauca, lo que alimenta las dudas sobre su rol material en la masacre de Planadas. Los informes de inteligencia, en todo caso, confirman la presencia de estas estructuras armadas en Planadas, Rioblanco, Ataco y Chaparral.

El atentado se produjo mientras las autoridades adelantaban operaciones contra los responsables de la violencia en esta zona del sur del Tolima, un corredor estratégico para el tráfico de drogas y la extorsión. La magnitud del ataque, con el uso combinado de una volqueta bomba, cilindros de gas y drones, evidencia una escalada en las capacidades operativas de las disidencias y deja a Planadas sumida en el luto: una bebé de dos meses entre las víctimas mortales, un hospital con su farmacia en cenizas y 177 familias que esta semana tendrán que reconstruir sus viviendas mientras las autoridades persiguen a los tres hombres sobre quienes recaen las principales sospechas.

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