La plenaria del Senado de la República reeligió por octava vez consecutiva a Astrid Salamanca como directora administrativa de esa corporación, con 96 votos a favor y uno en blanco, en una votación que se realizó inmediatamente después de que la Cámara alta terminara de aprobar el texto de la ley de sometimiento. La abogada, que ocupa el cargo desde 2012, asumirá un nuevo periodo de dos años en el que tendrá bajo su responsabilidad la ejecución de un presupuesto superior a los $490.000 millones para la próxima vigencia.
La ratificación se produjo luego de que los aspirantes incluidos en la terna expusieran sus propuestas ante los senadores y de que la propia Salamanca presentara un balance de su gestión y solicitara el respaldo de la plenaria para continuar al frente de la Dirección Administrativa. El resultado superó incluso el de la elección anterior, cuando obtuvo 94 votos a favor y dos en contra, lo que en la práctica se traduce en un respaldo casi unánime de la corporación en medio de un escenario de cambios en las mesas directivas y en la composición política del Senado.
Una gestión que ya suma más de una década
La funcionaria llegó a la Dirección Administrativa en 2012, cuando asumió el cargo con el respaldo del entonces senador Roy Barreras, y con el nuevo periodo de dos años completará 16 años en el ejercicio de esa función. Se trata de una dependencia que no participa en la discusión ni en la aprobación de los proyectos de ley, pero que resulta determinante para el funcionamiento cotidiano de la corporación: de ella dependen la gestión de proveedores, la contratación de bienes y servicios, la administración de espacios, el mantenimiento de las instalaciones y los demás asuntos operativos del Senado, además de responder ante los organismos de control por la ejecución presupuestal.
Durante su intervención ante la plenaria, Salamanca destacó que la Auditoría Financiera de la Contraloría General de la República otorgó fenecimiento de cuentas sin salvedades a la administración del Senado y calificó el ejercicio como eficiente. También reconoció las limitaciones que enfrentó en el periodo que concluye. «No pudimos actualizar mobiliario y temas de mantenimiento al 100%, pero logramos ejecutar con rigor el presupuesto asignado», afirmó la directora administrativa, quien abrió su exposición con un agradecimiento a los senadores.
«Quiero comenzar este recuento reconociendo su apoyo y su respaldo fundamental en este periodo para fortalecer la transparencia y proteger el patrimonio público»
Astrid Salamanca, directora administrativa del Senado
La directora cerró su exposición con una reflexión sobre el papel de la corporación en el sistema político. «Un Senado fuerte y eficiente es fundamental para la democracia», señaló ante los senadores que minutos antes habían votado el texto de la ley de sometimiento. Con la reelección, Salamanca conserva el control de los procesos contractuales necesarios para las oficinas, instalaciones y servicios del Senado, una responsabilidad que la mantiene bajo la vigilancia de los organismos de control y que, en esta ocasión, volvió a contar con el aval de la plenaria.










