Los gremios empresariales proponen un incremento del salario mínimo para 2027 de entre 8% y 9,5%, mientras las centrales obreras preparan una solicitud de 38,5% para presentar en la mesa de concertación. La discusión se dará en la Comisión Nacional de Concertación, donde Gobierno, empresarios y trabajadores negociarán el ajuste del ingreso básico de los colombianos para el próximo año. El salario mínimo vigente para 2026 quedó en $1.750.905, más un auxilio de transporte de $249.095, para un total mensual de $2.000.000. Este monto fue decretado por el expresidente Gustavo Petro con un aumento del 23%, que llevó el salario desde $1.423.500.
Propuestas encontradas en la mesa de concertación
El presidente de Andesco, Camilo Sánchez, explicó que lo técnico es tener en cuenta la inflación real, más máximo dos puntos de productividad. Con eso en cuenta, el rango del ajuste para el siguiente año muy seguramente va a estar entre 8% y 9,5%. Por su parte, Fabio Arias, expresidente de la CUT, señaló que nos deben 32 puntos más la inflación que va a estar alrededor de 6,5% como ya lo dijeron varios analistas al respecto. Estamos hablando de 38,5 puntos que nos debe. Prefiero decirlo así, nos deben, le deben al trabajador esa diferencia. Arias indicó que esa cifra será la base de la propuesta que presentarán en la Comisión Nacional de Concertación.
“Lo técnico es tener en cuenta la inflación real, más máximo dos puntos de productividad. Con eso en cuenta, el rango del ajuste para el siguiente año muy seguramente va a estar entre 8% y 9,5%”
Camilo Sánchez, presidente de Andesco
“Nos deben 32 puntos más la inflación que va a estar alrededor de 6,5% como ya lo dijeron varios analistas al respecto. Estamos hablando de 38,5 puntos que nos debe. Prefiero decirlo así, nos deben, le deben al trabajador esa diferencia”
Fabio Arias, expresidente de la CUT
Si se aplicara el aumento del 8% propuesto por los gremios, el salario pasaría a aproximadamente $1.890.977, un incremento cercano a $140.000. En cambio, con el 38,5% que plantean los sindicatos, el salario llegaría a unos $2.424.003, lo que representa un aumento de cerca de $673.000 sin incluir el auxilio de transporte. La negociación anterior, recordemos, dejó posiciones distantes: los gremios plantearon 7,2% y las centrales obreras 16%.
Expertos y gremios fijan posiciones
Camilo Cuervo, abogado laboral y socio de Holland & Knight, considera que el aumento podría acercarse al 10%. En sus palabras: “Vamos a estar más hacia 10%. Creo que el gobierno de Abelardo de la Espriella, después de la reforma, el proyecto de ajuste fiscal o la reforma tributaria como quieran llamarlo, no tiene mucho campo para, por un lado, exigirle a la gente que pague más impuestos, pero por el otro lado también que pague más salario mínimo”. Cuervo también sostuvo que existió “un exceso en 2025” y que habría que esperar la sentencia del Consejo de Estado, aunque no ve campo político para no subir, ni razones técnicas.
“Vamos a estar más hacia 10%. Creo que el gobierno de Abelardo de la Espriella, después de la reforma, el proyecto de ajuste fiscal o la reforma tributaria como quieran llamarlo, no tiene mucho campo para, por un lado, exigirle a la gente que pague más impuestos, pero por el otro lado también que pague más salario mínimo”
Camilo Cuervo, abogado laboral y socio de Holland & Knight
Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, sostuvo que el incremento debería ser de máximo 8% para el próximo año. Mientras tanto, Iván Jiménez, director del Observatorio Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, advirtió que la propuesta sindical del 38,5% parecería buscar que el ingreso básico alcance el monto de la media nacional, pero alertó sobre los riesgos: “Los países que han hecho eso, la mayoría centroamericanos, tienen tasas de informalidad de más de 70%, algunas cercanas a 90%. Al final, subir salarios no es tan sencillo como sacar un decreto. Y las buenas intenciones pueden terminar afectando a las personas que esperaban proteger”. Jiménez también subrayó que la conversación no puede ser solo un porcentaje porque no es una plaza de mercado persa.
“Los países que han hecho eso, la mayoría centroamericanos, tienen tasas de informalidad de más de 70%, algunas cercanas a 90%. Al final, subir salarios no es tan sencillo como sacar un decreto. Y las buenas intenciones pueden terminar afectando a las personas que esperaban proteger”
Iván Jiménez, director del Observatorio Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana
Factores en juego y próximos pasos
Además de la inflación y la productividad, en la negociación se evaluarán el costo de vida, la competitividad empresarial, la situación económica de las compañías, las diferencias regionales, los costos pensionales y el poder adquisitivo de los pensionados. Las posiciones fueron recogidas por el medio La República, que consultó a gremiales, sindicalistas y expertos. La discusión está en curso y se definirá en las próximas semanas en el seno de la Comisión Nacional de Concertación, donde se espera que el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella tenga un rol clave para equilibrar las posiciones.










