“Mafe” Carrascal desmiente rumores de romance con Daniel Briceño tras guiño viral

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La representante a la Cámara por el Pacto Histórico, María Fernanda Carrascal, negó públicamente este martes estar enamorada de su colega Daniel Briceño, del Centro Democrático, luego de que un intercambio entre ambos durante el debate de la Ley de Sometimiento a la Justicia se volviera viral en redes sociales. El momento ocurrió en la plenaria de la Cámara de Representantes, en la sesión del lunes 2 de noviembre de 2026, cuando Carrascal le reclamó al ponente de la iniciativa que no le sostenía la mirada mientras le formulaba una pregunta. Briceño respondió con un guiño y una sonrisa, lo que desató toda clase de especulaciones sobre un supuesto interés sentimental de la congresista, versiones que ella desmintió al día siguiente desde el Senado.

“Ponente Briceño, es una pregunta para usted. Necesito ver al ponente, que poco me sostiene la mirada, nunca”, le dijo Carrascal durante el debate. La respuesta del representante del Centro Democrático no se hizo esperar: “Yo le sostengo la mirada”. El cruce, que en principio parecía un simple rifirrafe parlamentario, pronto se convirtió en un fenómeno digital: usuarios de TikTok replicaron el video con montajes hechos con inteligencia artificial, música de fondo y comentarios en tono de burla. Canciones como “Obsesión”, de Aventura, y “El amor”, de Tito El Bambino, acompañaron las publicaciones que sugerían un romance entre dos congresistas de orillas políticas opuestas.

Una relación marcada por la confrontación

Lejos de ser un episodio aislado, el cruce se suma a una serie de desencuentros públicos entre Carrascal y Briceño, quienes han chocado en reiteradas ocasiones en debates legislativos por sus posiciones políticas contrapuestas. Semanas antes, la representante del Pacto Histórico había calificado al congresista opositor como el “político más mentiroso”, le atribuyó “manipulación de cifras” y lo llamó “tramposín” en una dinámica de preguntas rápidas. Por su parte, Briceño había dicho en un video que Carrascal era la militante petrista “más churra” del Congreso, una grabación que volvió a circular con fuerza tras el guiño en la plenaria. Esa combinación de ataques y halagos previos alimentó aún más las especulaciones.

“Representante Briceño, ustedes y sus granjas de bots primero quisieron hacerme ataques coordinados para decir que soy una incapaz, que soy una bruta, y así con todas las mujeres del Pacto Histórico. Pero como no pudieron con esa, ahora entonces dicen que es que estoy enamorada de él, como si yo tuviera mal gusto. Hombre, como si yo tuviera ese mal gusto”.

María Fernanda Carrascal, representante a la Cámara por el Pacto Histórico

La congresista respondió desde el Senado, donde se encontraba cumpliendo agenda legislativa, y atribuyó las versiones a ataques coordinados en su contra. En su intervención, Carrascal aseguró que las mismas cuentas que antes la señalaban de “incapaz” o “bruta” ahora difundían el supuesto enamoramiento, y remató con un contundente “como si yo tuviera ese mal gusto”. Los comentarios en las publicaciones virales, sin embargo, continuaron multiplicándose: “Se enamoró la despistada”, “Los polos opuestos se atraen”, “jajaja qué tal estos dos terminarán enamorados y son de extrema en política” y “Que se obsesione conmigo, como Mafe Carrascal se obsesionó con Daniel Briceño”, fueron algunas de las reacciones que circularon en plataformas como TikTok, donde cuentas identificadas como sarita_24044, elfindelsocialismo, crisdelaes_ y movimientocolombia replicaron el momento.

El episodio se produce justamente en medio de la discusión de la Ley de Sometimiento a la Justicia, una iniciativa en la que Carrascal presentó preguntas y reparos al ponente del Centro Democrático, quien defiende el proyecto desde una postura opuesta a la del Pacto Histórico. Mientras el debate de fondo sigue su curso en el Congreso, el guiño de Briceño y la negación de Carrascal se convirtieron en el tema del momento en las redes sociales colombianas, dejando en evidencia cómo un gesto aparentemente menor puede opacar, por un día, la discusión legislativa más importante del momento.

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