Bogotá será la sede de la sexta edición del Congreso Mundial de Neurogastroenterología, conocido como FNM Meeting, que por primera vez en sus diez años de historia se realizará en América Latina. El evento, organizado por la Federación de Neurogastroenterología y Motilidad (FNM) con el respaldo de la Sociedad Latinoamericana de Neurogastroenterología (SLNG), se llevará a cabo del 5 al 7 de noviembre de 2026 y congregará a 600 especialistas, de los cuales 300 asistirán de manera presencial y otros 300 se conectarán virtualmente. La presidencia del congreso está a cargo de la doctora Albis Hani, mientras que el doctor Max Schmulson dirige el comité científico; los doctores Ignacio Hanna y Luis Fernando Pineda Ovalle completan el equipo directivo como presidente de la SLNG y secretario general, respectivamente. En total se desarrollarán más de 80 sesiones científicas y se presentarán 150 resúmenes de investigación.
Las ediciones anteriores del FNM Meeting se habían celebrado en Guangzhou (China, 2014), San Francisco (Estados Unidos, 2016), Ámsterdam (Países Bajos, 2018), Adelaida (Australia, 2020 y 2021) y Bangkok (Tailandia, 2024). La elección de Bogotá representa un hito para la región, pues por primera vez un país latinoamericano acoge este encuentro mundial, que contará con la participación de representantes de las sociedades de Europa, América, Latinoamérica, Asia y Australia-Nueva Zelanda: la Sociedad Europea de Neurogastroenterología y Motilidad (ESNM), la Sociedad Americana de Neurogastroenterología y Motilidad (ANMS), la SLNG, la Asociación Asiática de Neurogastroenterología y Motilidad (ANMA) y la Asociación Australiana de Neurogastroenterología y Motilidad (ANGMA).
Desafíos del eje cerebro-intestino
El congreso abordará la actualización de herramientas de diagnóstico y tratamiento de los llamados trastornos de la interacción cerebro-intestino, denominación que reemplazó al término «enfermedades funcionales». Según datos del Estudio Global de la Fundación Roma, cuatro de cada diez adultos en el mundo presentan al menos uno de estos trastornos. En Colombia, la cifra alcanza el 36,6% de la población: el estreñimiento afecta al 12%, la dispepsia al 7% y el síndrome de intestino irritable al 5%. La agenda científica incluirá reflujo gastroesofágico, dispepsia, estreñimiento, síndrome de intestino irritable, obstrucción intestinal, trastornos defecatorios, dolor abdominal crónico, alteraciones de la microbiota, efecto de la dieta, sensibilidad digestiva y pruebas de evaluación clínica, así como sesiones sobre terapias biológicas, medicina de precisión y uso de genómica para identificar biomarcadores.
«Dado que estamos viviendo cambios demográficos y epidemiológicos importantes, aumentan la obesidad y las enfermedades metabólicas y aparecen nuevos retos relacionados con la microbiota, la alimentación y el eje intestino-cerebro, este es un gran momento para abordar estas enfermedades y sus desafíos».
Doctora Albis Hani, presidenta del Congreso Mundial de Neurogastroenterología
El eje cerebro-intestino, explicaron los organizadores, es una comunicación biológica continua que interviene desde etapas tempranas de la vida y en la que participa la microbiota intestinal. Cuando se altera el equilibrio de esa microbiota, fenómeno conocido como disbiosis, pueden aparecer inflamación, dispepsia, estreñimiento, diarrea, síndrome de intestino irritable, cansancio, cambios de ánimo y neblina mental. Según el secretario general del congreso, Luis Fernando Pineda Ovalle, estos trastornos pueden deteriorar significativamente la calidad de vida y elevar los costos de consultas, exámenes y tratamientos recurrentes. El resultado esperado del encuentro es trasladar el intercambio científico a investigaciones concretas, formación profesional y mejores recursos para los pacientes, dejando una red de trabajo activa una vez finalizado el evento.








