El exministro de Trabajo, Antonio Sanguino, rompió el silencio para defender al expresidente Gustavo Petro luego de que se difundiera un video íntimo que involucra a la extrabajadora sexual Deicy Jiménez. En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Sanguino calificó la divulgación como una acción motivada por el «morbo, la doble moral y la grosera utilización política de la vida íntima», señalando que nunca antes se había atacado de esta manera a un mandatario colombiano. La polémica estalló cuando Jiménez, de 26 años, hizo público un video de 54 segundos que, según ella, probaría la relación que habría mantenido con Petro y que derivó en al menos cinco contratos con entidades públicas durante el cuatrienio presidencial.
La difusión del material audiovisual ha generado un intenso debate en el ámbito político y mediático colombiano. Mientras que Deicy Jiménez sostiene que su objetivo es demostrar la veracidad de su denuncia ante la opinión pública, sectores cercanos al expresidente consideran que se trata de un ataque a la privacidad y una maniobra de desprestigio. Sanguino fue contundente en su rechazo y, en un tono irónico, preguntó si se debería «levantar el ‘velo copulativo’ de todos los expresidentes», haciendo alusión a lo que considera una hipocresía generalizada en el manejo de la vida íntima de los gobernantes.
Defensa desde el antiguo gobierno
La exfuncionaria del gobierno Petro, Gabriela Muñoz, también terció en la controversia para respaldar al exmandatario. En sus declaraciones, Muñoz reconoció el derecho de las personas a denunciar, pero cuestionó que el caso se haya convertido en un espectáculo mediático. «¿Desde cuándo unos videos de dos personas adultas demostrándose cariño constituyen, por sí solos, prueba de un delito?», se preguntó, poniendo en tela de juicio el valor probatorio del material difundido. Muñoz advirtió que, si bien la exposición pública no invalida las investigaciones, puede vulnerar derechos fundamentales de los implicados.
«Morbo, doble moral y grosera utilización política de la vida íntima, como nunca se ha hecho con ningún otro Presidente de la República, para no hablar de otros servidores públicos, produce asco. ¿Y si levantamos el ‘velo copulativo’ de todos los expresidentes?»
Antonio Sanguino, exministro de Trabajo
La versión de Gustavo Petro
El expresidente Gustavo Petro se pronunció sobre el escándalo rechazando la divulgación del video y pidiendo proteger a las personas involucradas. En un mensaje público, aseguró que nunca usó un contrato del Estado para obtener favores de nadie y defendió la trayectoria de las mujeres que trabajaron en su gobierno, afirmando que llegaron por su capacidad y esfuerzo. Petro reiteró que enfrentará las acusaciones ante las autoridades competentes, sin evadir su responsabilidad legal.
«Nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme.»
Gustavo Petro, expresidente
El camino judicial de la denuncia
En el plano judicial, Deicy Jiménez ya había presentado su declaración ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia. Además, tenía prevista una diligencia en la Fiscalía, que fue aplazada luego de que su abogado renunciara al caso alegando haber recibido amenazas. La defensa de la joven ha manifestado su intención de entregar el teléfono celular de Jiménez a las autoridades como parte de las pruebas que respaldan su denuncia. La extrabajadora sexual sostiene que los colombianos merecen conocer la verdad sobre la relación que, según su relato, mantuvo con el entonces presidente.
«Hoy publico este video como prueba de que estoy diciendo la verdad. Los colombianos merecen saber quién es Gustavo Petro.»
Deicy Jiménez, extrabajadora sexual
El caso ha abierto un debate de fondo sobre los límites entre la intimidad personal y el escrutinio público, especialmente cuando están de por medio acusaciones que vinculan contratación estatal con favores sexuales. Las posturas se mantienen enfrentadas: mientras que un sector defiende la necesidad de investigar a fondo las denuncias de corrupción, otro advierte sobre el peligro de convertir la vida privada en un arma política. La polémica, que se desarrolla principalmente en redes sociales como X e Instagram, no muestra señales de amainar y promete seguir ocupando un lugar central en la agenda pública colombiana.









