Un preocupante panorama revela que el 30 % de las mujeres entre 15 y 49 años padece anemia por deficiencia de hierro, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta condición, que también afecta con mayor frecuencia a los adultos mayores, puede prevenirse con una alimentación adecuada que combine alimentos ricos en hierro con vitamina C para mejorar su absorción. Así lo advierte Eliana Valencia, fundadora de Hemobion, quien destaca que el cuidado nutricional es clave para mantener niveles saludables de hemoglobina.
En Colombia, la situación es aún más crítica: el Ministerio de Salud estima que cerca de la mitad de las mujeres gestantes presenta anemia. Las pérdidas menstruales, el embarazo y las dificultades de absorción asociadas a la edad incrementan el riesgo de deficiencia de hierro en mujeres en edad reproductiva y en adultos mayores. Sin embargo, la anemia no siempre es sinónimo de falta de hierro; según MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, una hemoglobina baja puede deberse a deficiencias de vitamina B12, ácido fólico, enfermedades crónicas o incluso al uso de ciertos medicamentos.
Alimentación como herramienta de prevención
La experta en nutrición Eliana Valencia enfatiza que «la alimentación es uno de los aspectos que debe tenerse en cuenta para mantener un adecuado aporte de nutrientes relacionados con la hemoglobina. El hierro hace parte de esta proteína y participa en el transporte de oxígeno; el ácido fólico interviene en la división celular y la formación de células sanguíneas, mientras que la vitamina C favorece la absorción del hierro, especialmente el que proviene de alimentos de origen vegetal». Por ello, recomienda incorporar en la dieta diaria alimentos como hígado, pollo, pavo, pescado, lentejas, frijoles, garbanzos, soya, avena, uvas pasas y verduras de hoja verde como espinaca y col rizada. Para potenciar la asimilación del hierro vegetal, es fundamental acompañar estas comidas con fuentes de vitamina C como naranja, kiwi, fresa, brócoli o tomate.
«El cuidado nutricional también incluye vigilar las reservas de hierro antes de que surjan alteraciones. Además, recordó a los pacientes que los suplementos pueden ser un apoyo cuando están indicados, pero no sustituyen los exámenes de laboratorio ni el manejo médico de las causas que originan una hemoglobina baja»
Eliana Valencia, fundadora de Hemobion
Diagnóstico médico: paso indispensable
Los síntomas de la anemia, como cansancio, mareos, palidez y caída del cabello, son señales de alerta que requieren consulta médica. La única forma de confirmar el diagnóstico es mediante análisis de sangre, y cualquier suplemento de hierro debe ser formulado por un especialista. La automedicación puede enmascarar problemas subyacentes y retrasar el tratamiento adecuado. Por eso, los expertos insisten en que la prevención a través de la dieta es el primer paso, pero la evaluación clínica es imprescindible para identificar la causa exacta de la hemoglobina baja y abordarla de manera integral.









