Una reciente encuesta de Invamer ha puesto sobre la mesa un panorama claro de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia: Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, lidera la intención de voto en primera vuelta con un 37,1%, seguido por Abelardo de la Espriella con 18,9% y Paloma Valencia con 13,1%. Sin embargo, el dato que más llama la atención es la proyección de un eventual balotaje, donde ambos aspirantes de la derecha se miden frente a Cepeda, y los resultados revelan diferencias significativas en su capacidad de competir.
En el escenario de segunda vuelta entre Cepeda y De la Espriella, el candidato del Pacto Histórico obtendría un 52,4% frente al 45,3% del derechista, con un voto en blanco de apenas 2,3%. La diferencia es de 7,1 puntos porcentuales. En contraste, si la rival fuera Paloma Valencia, Cepeda alcanzaría un 52,8%, Valencia un 44,3% y el voto en blanco subiría a 2,9%, lo que deja una brecha de 8,5 puntos. Aunque en ambos casos Cepeda resulta ganador, los números indican que Abelardo de la Espriella presenta una ventaja menor frente al líder, lo que sugiere una mayor capacidad de competencia en una eventual definición.
Una contienda que se define en los márgenes
El análisis de los datos de Invamer destaca que De la Espriella ha mostrado un crecimiento sostenido en la intención de voto durante los últimos meses, lo que ha reducido progresivamente la distancia con Cepeda. Este fenómeno, sumado a la baja proporción de voto en blanco en ambos escenarios —2,3% y 2,9%—, indica que la mayoría del electorado ya tiene una posición definida y que la contienda se encamina hacia una fuerte polarización entre dos bloques. Los observadores señalan que la capacidad de sumar apoyos más allá de las bases iniciales será determinante para el resultado final, y que De la Espriella parece tener un mayor margen para crecer que Valencia, al menos según estas proyecciones.
Con estos números, el camino hacia la Casa de Nariño se perfila como un duelo de alta tensión, donde la derecha busca unificar a su electorado en torno a la figura que mejor pueda disputar el balotaje, mientras que Iván Cepeda se consolida como el favorito, aunque sin margen para la confianza. La encuesta de Invamer deja claro que, si bien el liderazgo del Pacto Histórico es sólido, la ventaja no es definitiva y cualquier movimiento en las preferencias podría reconfigurar el escenario de cara a 2026.











