El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, rechazó de manera categórica los recientes atentados terroristas ocurridos en los departamentos de Tolima, Huila y Cauca, y aseguró que estos hechos no quedarán en la impunidad. En un pronunciamiento difundido a través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario ratificó la continuidad de la ofensiva militar contra los grupos armados, lo que incluye bombardeos selectivos y la reactivación de las fumigaciones en las zonas afectadas.
Los ataques, calificados por el gobierno como actos narcoterroristas, tuvieron lugar en los municipios de Planadas (Tolima), Algeciras (Huila) y en las poblaciones de Balboa, La Sierra y Totoró, en el departamento del Cauca. En estos hechos, la población civil y los miembros de la Fuerza Pública fueron los blancos de las agresiones, lo que motivó la contundente respuesta del Ejecutivo.
“Seguiremos con los bombardeos contra objetivos militares legítimos, intensificaremos las operaciones especiales y avanzaremos en la reactivación de las fumigaciones, conforme a la ley”, afirmó el presidente de la Espriella en su mensaje, dejando en claro que su administración mantendrá una postura firme en la lucha contra el crimen organizado.
Ofensiva sin tregua
El anuncio presidencial refuerza la estrategia de seguridad que el gobierno ha venido implementando, la cual se sustenta en una ofensiva permanente contra lo que las autoridades denominan como narcoterrorismo. La decisión de mantener los bombardeos y retomar las aspersiones aéreas con glifosato para la erradicación de cultivos ilícitos representa un giro en la política antinarcóticos, que durante años había estado en el centro del debate nacional e internacional.
«Los cobardes atentados narcoterroristas perpetrados en Planadas, Tolima; Algeciras, Huila; y Balboa, La Sierra y Totoró, Cauca, contra la población civil y nuestra Fuerza Pública, NO QUEDARÁN IMPUNES»
Abelardo de la Espriella, presidente de la República de Colombia
El contexto de esta declaración se enmarca en una escalada de violencia que ha golpeado al menos cinco municipios del país en los últimos días. Planadas, en el Tolima, y Balboa, en el Cauca, fueron los escenarios de los ataques más recientes, los cuales han generado alerta entre las comunidades y las autoridades regionales. Pese a la gravedad de los hechos, desde la Casa de Nariño no se han reportado cifras oficiales de víctimas ni daños materiales, y la noticia se mantiene en desarrollo a la espera de un balance oficial. Este pronunciamiento, replicado por medios nacionales como Infobae, marca la postura del Ejecutivo frente a un nuevo pulso con los grupos armados que operan en estas regiones del país.










