En la reciente emisión de La Luciérnaga de Caracol Radio, el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella participó en un análisis satírico de los aspirantes a la Casa de Nariño, representados como animales en una metáfora de safari por la «selva de la democracia». Durante el segmento, De la Espriella comparó a la senadora y aspirante del Centro Democrático Paloma Valencia con una paloma que no alcanza lo que un tigre puede conseguir, en medio de un enfrentamiento verbal con el uribismo tras los resultados de recientes encuestas. El formato, conducido por los periodistas del programa, incluyó apodos zoológicos para figuras como Roy Barreras, Sergio Fajardo e Iván Cepeda, con una advertencia inicial del conductor sobre especies agradables y otras no tanto.
El safari político comenzó con De la Espriella burlándose de Roy Barreras, senador y aspirante presidencial apodado «Cámale Roy», recordando su magro 0.7% de votos como presidente de Azocaña. Lo describió como un lagartazo bravo y venenoso, ideal para ese cargo, mientras el programa exploraba la coyuntura electoral con humor ácido. Para Sergio Fajardo, otro aspirante, lo presentó como un cruce entre jirafa y león viejo, similar al león de Barranquilla en el zoológico, con melena de peluquín y carácter dormilón, bajo el mote de «jirafardo» o «Sergius fajardus». Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y apodado «cachorro de jaguar» o «Iván Cepedus», fue calificado como una hiena peligrosa que acecha en las sombras para hacer daño, no un jaguar. Paloma Valencia, por su parte, recibió el apodo de «La Paloma Valentius».
Las feroces metáforas de De la Espriella
Las declaraciones de De la Espriella capturaron la esencia del segmento satírico, donde cada aspirante era diseccionado con ironía animal. Reconoció a Paloma Valencia como competidora, pero la rebajó en comparación con su propia ferocidad.
«Es una competidora. Pero te digo una cosa, la paloma no alcanza lo que el tigre puede conseguir.»
Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial
En su ataque a Roy Barreras, ironizó sobre su liderazgo en Azocaña y su astucia cambiante.
«Le tengo un cargo a Roy, presidente de Azocaña. Cañó a todo el mundo con 0.7%. Creo que hay que mandarlo de presidente de Azocaña. Ahí lo veo, qué lagartazo, ¿no? Uy, qué lagartazo tan bravo. Y es venenoso, un lagarto venenoso.»
Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial
Para Fajardo, el retrato fue de un animal envejecido y confuso, evocando imágenes del zoológico.
«No sé, porque tiene melena de león viejo. ¿Es una cebra, una jirafa o un león viejo? Se parece al león de Barranquilla, el del zoológico. Simba, sí, sí, puro peluquín, sí, sí. Es como un cruce, es como un cruce entre jirafa y león viejo. Pero espérate que se quedó dormido. Es dormilón.»
Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial
Finalmente, Cepeda fue el blanco de una acusación de cobardía y maldad encubierta.
«Eso no es un jaguar, es una hiena. Es un animal peligroso que está ahí, en las sombras, viendo a ver qué daño hace.»
Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial
Este intercambio en La Luciérnaga refleja la creciente tensión en la contienda presidencial, donde el humor satírico sirve de válvula para las rivalidades post-electorales, posicionando a De la Espriella como un tigre en la selva política colombiana mientras otros aspirantes lidian con sus propios apodos zoológicos.












