El abogado Juan Felipe Amaya, representante legal de Santiago Uribe Vélez, cuestionó con vehemencia los testimonios de cuatro exjefes paramilitares, Salvatore Mancuso, Pablo Hernán Sierra, Daniel Rendón Herrera alias el Alemán y Diego Fernando Murillo alias Don Berna, que sirvieron de base para la condena en segunda instancia a 28 años de prisión contra su cliente por los delitos de homicidio agravado, conformación de grupos paramilitares, concierto para delinquir y crímenes de lesa humanidad. Esta decisión judicial, emitida recientemente por un tribunal de segunda instancia en Colombia, se refiere a actividades de una organización criminal en el norte de Antioquia, en un caso que se inició hace 15 años.
En una entrevista concedida a Blu Radio, Amaya argumentó que estos testimonios son indirectos o de oídas, careciendo de la fuerza probatoria suficiente para sustentar una condena de tal magnitud, y acusó a la defensa de basarse en falsos testigos con una valoración probatoria insuficiente. La sentencia de segunda instancia revocó la absolución dictada en primera instancia, donde se desestimó la credibilidad de cuatro testigos supuestamente directos: Juan Carlos Meneses, Alexander Amaya Vargas, Eunicio Alfonso Pina-Pineda Luján y Olwan de Jesús Agudelo Betancourt, quienes vinculaban a Uribe Vélez con los Doce Apóstoles y un homicidio clarificado.
Defensa anuncia impugnación ante la Corte Suprema
Los exjefes paramilitares mencionados fueron capturados, detenidos o extraditados durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y sus declaraciones no identifican claramente la fuente de su conocimiento ni cumplen con los requisitos jurisprudenciales exigidos. La acusación original se formuló durante la administración del fiscal Eduardo Montealegre. Ahora, la defensa prepara una impugnación especial ante la Corte Suprema de Justicia, que permitirá una revisión de fondo alineada con estándares internacionales, mientras que la orden de captura contra Santiago Uribe Vélez permanece condicionada a que la sentencia quede en firme.
“Esta decisión trae consigo una injusticia mayúscula, Ricardo, porque aquí lo que está sucediendo es que están condenando a veintiocho años de prisión a un ciudadano que es inocente. Santiago Uribe, y se lo recalco, es un ciudadano inocente”
Juan Felipe Amaya, abogado de Santiago Uribe Vélez
Amaya enfatizó que el caso se construyó sobre esos cuatro testigos directos descartados en primera instancia, y que los paramilitares ahora usados ofrecen pruebas débiles, lo que podría abrir la puerta a una revisión exhaustiva por parte de la Corte Suprema.
“Estos testigos de respaldo o testigos de oídas, testigos indirectos, pues no tienen la fuerza suficiente para sustentar una condena”
Juan Felipe Amaya, abogado de Santiago Uribe Vélez
“Este caso se construyó sobre la base de cuatro testigos supuestamente directos, que no son los que usted ha mencionado, que son el señor Juan Carlos Meneses, Alexander Amaya Vargas, Eunicio Alfonso Pina-Pineda Luján y Olwan de Jesús Agudelo Betancourt. Y la sentencia de primera instancia descarta la credibilidad de esos testigos directos que supuestamente vinculaban a Santiago Uribe Vélez con los doce apóstoles y con un homicidio que está plenamente clarificado”
Juan Felipe Amaya, abogado de Santiago Uribe Vélez
Este desarrollo judicial mantiene en vilo el futuro de Santiago Uribe Vélez, mientras su defensa insiste en la inocencia del condenado y apuesta por la impugnación para revertir lo que califica como un error garrafal en la valoración de pruebas de un proceso que ha durado más de una década y media.

















