Los vehículos particulares cuyas placas terminan en 6, 7, 8, 9 y 0 no podrán circular este martes 3 de noviembre por las calles de Bogotá, luego de que la Secretaría de Movilidad confirmara la aplicación habitual del Pico y Placa para esa jornada, catalogada como día impar dentro de la rotación del programa. La restricción rige entre las 6:00 de la mañana y las 9:00 de la noche, de lunes a viernes, y cobija a los automotores cuya terminación corresponde al grupo asignado a los días impares, mientras que las placas terminadas entre 1 y 5 tienen vedada la circulación en las jornadas pares.
Quien sea sorprendido transitando con una placa restringida deberá asumir una sanción económica de 522.900 pesos, suma que corresponde a la infracción C.14 del Código Nacional de Tránsito, además de la inmovilización del vehículo por parte de las autoridades de tránsito. La medida no es nueva: el Pico y Placa opera en la capital del país desde 1998 y se ha mantenido durante más de dos décadas como una de las principales herramientas para desestimular el uso del automóvil privado y aliviar la congestión en los corredores viales más saturados.
Una medida con excepciones y matices
El programa no se aplica de manera uniforme a todos los actores de la vía. Los taxis y los vehículos de servicio especial, por ejemplo, se rigen por una rotación distinta: la restricción se define por grupos de dos dígitos —1-2, 3-4, 5-6, 7-8 y 9-0— que cambia cada semana. Los vehículos de carga, por su parte, tienen prohibida la circulación en horas de Pico y Placa entre lunes y viernes, y solo pueden hacerlo los sábados, condicionados al peso y la antigüedad del automotor. Existe además una larga lista de excepciones que deben estar debidamente registradas ante la Secretaría de Movilidad: vehículos eléctricos, híbridos y de cero emisiones, motocicletas, automotores de servicio diplomático, funerarias, de emergencia y seguridad, aquellos que transportan personas con discapacidad, grúas, vehículos de control de tráfico y de medios de comunicación, de autoridades judiciales, de transporte escolar y de enseñanza automovilística, así como los que se desplazan con tres o más ocupantes desde el inicio del viaje.
A esas alternativas se suma el Pico y Placa Solidario, un permiso de circulación diaria que los conductores pueden adquirir mediante un aporte económico destinado al Sistema Integrado de Transporte Público, y que les permite movilizarse sin importar el dígito de su placa. Para quienes planean salir de la ciudad o regresar a ella durante un puente festivo, conviene tener presente que el Pico y Placa Regional se activa el último día de esos descansos en nueve corredores de ingreso a Bogotá: Autopista Norte, Autopista Sur, Avenida Centenario (calle 13), Avenida Calle 80, Avenida Carrera 7, Avenida Boyacá vía al Llano, Vía Suba Cota, Vía La Calera y Vía a Choachí, con restricción para placas impares entre las 12:00 y las 16:00 y para placas pares entre las 16:00 y las 20:00, sin que apliquen en ese caso las excepciones por número de ocupantes ni el permiso solidario.
La jornada del martes 3 de noviembre se convierte así en una fecha de especial atención para los conductores bogotanos, que deberán verificar la terminación de su placa antes de encender el motor. La lógica del programa es sencilla pero de amplio impacto: reducir el número de vehículos en circulación para disminuir el tráfico y contener los altos niveles de contaminación ambiental que afectan a la ciudad, especialmente en temporadas de deterioro de la calidad del aire. Las autoridades insistieron en que la norma se mantiene vigente en su horario habitual y que los operativos de control continuarán desplegados en los principales puntos de la capital, con la inmovilización y la multa como consecuencias directas para quienes decidan ignorar la restricción.










