Activación de defensa en escuela de policía de Vélez, Santander por drones

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Autoridades de la Escuela de Policía de Vélez, en el departamento de Santander, activaron un plan de defensa y protocolos de seguridad en las últimas horas tras detectar el sobrevuelo de dos drones no identificados sobre el perímetro de la institución. Ante la amenaza, unidades especializadas, incluyendo expertos en seguridad electrónica y aeronaves no tripuladas, fueron desplegadas para rastrear la posible ubicación desde donde los operadores controlaban los dispositivos. La decisión responde a un contexto de alerta nacional agravado por recientes y graves incidentes de orden público vinculados al uso de esta tecnología.

La activación de estos mecanismos en Vélez no es un hecho aislado. Se enmarca en una coyuntura de máxima tensión que vive el país tras dos ataques contundentes. El 28 de julio de 2026, siete militares del Batallón de Infantería de Selva No. 4 General Antonio Nariño resultaron heridos en la vereda Campanario, municipio de Norosí, en el sur de Bolívar, luego de ser atacados con explosivos lanzados desde drones, un ataque que las autoridades atribuyen al frente Luis José Solano Sepúlveda del ELN. Apenas unos días después, el 1 de agosto, un carro bomba explotó frente al comando de la Policía Nacional en Norte de Santander, dejando un saldo de ocho patrulleros heridos y tres civiles lesionados, en un hecho que profundizó el clima de incertidumbre en la región.

Sistema antidrones en veremos

Frente a esta creciente amenaza, la capacidad de respuesta del Estado ha sido puesta en tela de juicio. En junio de 2025, el Ejército Nacional adquirió un moderno sistema antidrones con un costo superior a los 80.000 millones de pesos, a través de la Corporación de Alta Tecnología para la Defensa (Codaltec), con el objetivo de reforzar la seguridad en zonas críticas como el Catatumbo. El contrato contemplaba la entrega de tres sistemas fijos y 16 semifijos para finales de ese mismo año. Sin embargo, a enero de 2026, la implementación del proyecto ya presentaba serios retrasos y dificultades técnicas.

Una evaluación técnica realizada entre el 22 y el 24 de enero de 2026 a los sistemas semifijos DroneSentry-X Mk2 reveló fallos significativos. Según un informe oficial citado por El Tiempo, la conclusión fue contundente: «Los sistemas evaluados no demuestran un cumplimiento técnico integral y consistente de los requisitos contractuales exigidos». El documento añadió que «no es procedente emitir una recepción técnica favorable», lo que mantiene en el limbo la puesta en funcionamiento de esta costosa herramienta de defensa.

«La instalación y puesta en funcionamiento de los sistemas está a cargo de Codaltec. El Ejército Nacional solo procederá a recibir los sistemas una vez se verifique su correcto desempeño en detección, inhibición y geolocalización»

Ejército Nacional, citado por El Tiempo

Mientras la institucionalidad enfrenta estos tropiezos técnicos y contractuales, la realidad sobre el terreno demuestra que la amenaza con drones es cada vez más tangible y letal, como lo evidencian los ataques en Bolívar y el clima de zozobra que llevó a activar el plan de defensa en la Escuela de Policía de Vélez. La pregunta que queda en el aire es si las soluciones llegarán antes de que se produzca una tragedia de mayores proporciones.

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