El sistema financiero colombiano se prepara para un cambio histórico: la tasa DTF (Depósito a Término Fijo) será reemplazada definitivamente por el IBR (Indicador Bancario de Referencia) a partir del 1 de enero de 2027. Así lo anunció Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, durante la presentación del informe Banca & Economía, donde explicó que todos los productos financieros —desde créditos de vivienda hasta CDT y préstamos comerciales— que antes se calculaban con la DTF pasarán a estar denominados en el IBR. La decisión, que había sido anticipada por el gremio bancario, responde a las limitaciones de representatividad de la DTF y a la necesidad de alinear al país con estándares internacionales.
La DTF, que se calculaba semanalmente con base en el promedio de captación a término fijo a 90 días, quedaría obsoleta frente a un indicador como el IBR, que se construye diariamente con información de los ocho bancos más sólidos del país. Según explicó Liz Bejarano, directora Financiera y de Riesgo de Asobancaria, el IBR recoge todas las recomendaciones del organismo internacional Iosco y el año pasado fue certificado por el Dane como estadística nacional, lo que refuerza su carácter oficial y su alineación con la política monetaria del Banco de la República. “Parece una transición, un cambio de siglas de DTF a IBR, pero detrás de esto hay muchísimas consideraciones e implicaciones de mercado”, señaló Malagón.
Una tasa más precisa y diaria
El principal cambio que traerá esta transición es la frecuencia de actualización. Mientras la DTF se publicaba una vez por semana, el IBR se calcula cada día hábil con base en las transacciones reales del mercado interbancario. Esto significa que refleja de manera más ágil las decisiones del Banco de la República y las condiciones de liquidez del sistema. “La liquidez del sistema financiero estará denominada bajo el IBR, una tasa que se construye diariamente con información de los ocho bancos más sólidos del país”, reiteró el presidente de Asobancaria. Para los usuarios, el cambio implicará que productos como créditos hipotecarios, tarjetas de crédito o inversiones en CDT ajustarán sus tasas de interés según el comportamiento diario del IBR, algo que hasta ahora no era posible con la DTF.
El reto pendiente, según el gremio, es completar la transición antes de la fecha límite y asegurar que todos los actores del sistema —bancos, cooperativas, fondos de pensiones y el público en general— entiendan el nuevo indicador. Asobancaria insistió en la necesidad de fortalecer la educación financiera para que los colombianos comprendan cómo funciona el IBR y cómo impactará sus finanzas personales. “El indicador bancario de referencia está construido diariamente por los ocho bancos más sólidos del país. Además, recoge todas las recomendaciones de Iosco y el año pasado el Dane lo certificó como estadística nacional”, detalló Liz Bejarano, quien subrayó que el IBR está más alineado con la transmisión de la política monetaria y con los estándares internacionales.
“Se acabó la DTF en Colombia. Eso quiere decir que desde el 1 de enero del año entrante, toda la liquidez de nuestro país va a estar denominada en el IBR. Parece una transición, un cambio de siglas de DTF a IBR, pero detrás de esto hay muchísimas consideraciones e implicaciones de mercado”.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
Con este paso, Colombia cierra una etapa de más de cuatro décadas de la DTF como referencia principal del sistema financiero. Aunque el indicador fue durante años la vara con la que se medían préstamos, ahorros e inversiones, su rezago semanal y su limitada representatividad del mercado real hacían urgente su reemplazo. El IBR, certificado por el Dane y alineado con estándares internacionales, se consolida así como la nueva tasa de referencia para la liquidez del país, con la promesa de ser más precisa, oportuna y confiable para consumidores e instituciones.












