Más de 1,5 millones de clientes de Afinia en la región Caribe podrían enfrentar restricciones en el suministro eléctrico si la empresa no resuelve los trámites y obligaciones que tiene abiertos ante XM, el operador del sistema eléctrico colombiano. El primer vencimiento de esos procedimientos está previsto para el 30 de octubre de 2026, aunque el calendario incluye otras fechas como el 3 y el 9 de noviembre de ese mismo año, y los vencimientos de octubre se extienden hasta el 10 de noviembre. Así lo advirtieron el gerente general de Afinia, Ricardo José Arango Restrepo, y el gerente general de Empresas Públicas de Medellín, John Maya, durante la Audiencia Nacional de Equilibrio Energético realizada en Barranquilla. Afinia, cuya razón social es Caribemar de la Costa y que opera como filial de EPM, tiene los trámites en estado “Iniciado”, lo que significa que no se trata de una desconexión confirmada ni se ha establecido cuántos usuarios perderían el servicio, pero la vía regulatoria podría derivar en una limitación del suministro si no se ajustan las diferencias o incumplimientos detectados.
La situación financiera de Afinia es el telón de fondo de esta amenaza. La compañía necesita $800.000 millones para operar hasta diciembre y acumula una deuda total de $6,3 billones. De esos recursos, se han mencionado $400.000 millones adicionales como parte de las necesidades para el resto del año. Además, el saldo por subsidios de energía para estratos 1, 2 y 3 a cierre de 2025 asciende a $507.000 millones, mientras que la opción tarifaria acumulada supera los $1,16 billones. EPM ha transferido a Afinia aproximadamente $1,5 billones en el último año, pero ahora condiciona cualquier nuevo desembolso a una solución estructural. John Maya fue enfático al respecto: “Si aquí no hay una solución de fondo, una solución estructural para Afinia, no podemos seguir haciendo ninguna transferencia allá”. El directivo también reveló que esperan que los recursos del Gobierno Nacional, solicitados para apoyar a la filial, puedan estar disponibles “ojalá, la próxima semana”, y en un tono aún más crítico calificó la adquisición de Afinia como “el peor negocio que ha hecho EPM en la historia”.
Una crisis que exige respuestas estructurales
Los trámites ante XM están vinculados a compromisos de cobertura contractual, proyecciones de demanda y obligaciones vencidas. En septiembre, EPM informó que XM notificó a Afinia un plazo perentorio para pagar obligaciones vigentes por suministro de energía, lo que explica la urgencia de los vencimientos de octubre y noviembre de 2026. Para afrontar la crisis, Afinia planea titularizar parte de sus obligaciones como alternativa de liquidez, mientras EPM impulsa medidas como el aumento del recaudo, la reducción de pérdidas de energía y la masificación de medidores prepago, de los cuales ya se han instalado 70.000, con una meta de 600.000. Desde 2020, EPM ha invertido cerca de $3 billones en infraestructura en la región Caribe, una cifra que contrasta con la difícil situación financiera de su filial. Las conversaciones con el Gobierno Nacional continúan, y la audiencia en Barranquilla dejó claro que el tiempo corre: sin recursos y sin una solución de fondo, el riesgo para los usuarios de Afinia es cada vez más concreto.










